Artículos con la etiqueta ‘Restauración de monumentos’

Alhambra de Granada: restauración en la Torre de las Armas (1989)

1989: 23 de agosto. En el verano de 1989 los restauradores trataban de devolver su frescura a las bóvedas de la Torre de las Armas, en la Alhambra de Granada, ante la mirada de los visitantes que los observan como si formasen parte del monumento.

Trabajo paciente y minucioso, tan anónimo como el de los artesanos que lo crearon, es el que realizaban los técnicos que se ocuparon de su restauración. Las cuatro bóvedas de la Torre de las Armas, con sus ladrillos pintados, constituyen un conjunto monumental de pinturas civiles que ha llegado casi íntegro desde la época nazarí. Además de su importancia como conjunto monumental, es destacable el valor histórico de estas obras concebidas hace siete siglos como perecederas pinturas al temple, pero que por azares de la humedad y la química se han convertido en perdurables. El proyecto tenía un presupuesto de 9 millones de pesetas, que fue aportado por la consejería de cultura de la Junta de Andalucía. Presenta Rosa Pilar Abelló [informativo diario «Teledía», 23/08/1989, Canal Sur Televisión].

Baños Árabes de Jaén: Reapertura tras la rehabilitación

2019: 1 de mayo. Los Baños Árabes de Jaén abren al público después de su restauración con unas pinturas almohades (siglo XII) de tipo decorativo, basadas en columnas con sus capiteles y arcos entrelazados formando una celosía con un elevado valor artístico e histórico. Han aparecido durante los trabajos de restauración del centro. Estos baños árabes son los más antiguos y mejor restaurados de Europa.
[Informativo «Noticias 2», 1 de mayo de 2019. Canal Sur Televisión].

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Restauración de pinturas romanas en Almedinilla

2000: 10 de noviembre. Restauración en la Villa Romana del Ruedo, en Almedinilla (Córdoba – prov) de los restos de pintura mural. Una vez delimitado el espacio a trabajar, se excava para dejar al aire los fragmentos desprendidos del muro. En este punto se obtienen fotografías del corte para documentar la actuación. Se traza un plano arqueológico que indicará dónde se hallaban las piezas. La siguiente operación es la de nivelación topográfica y toma de cotas. A continuación los arqueólogos recogen el material y hacen inventario.
Los materiales se trasladan al taller del restaurador donde tras una limpieza superficial las piezas son examinadas, tomándose unas muestras para su análisis en laboratorio. A la vista del informe el restaurador comienza su trabajo.
El primer paso es la eliminación mecánica de sales insolubles con ayuda de la lupa y el bisturí. Seguidamente, con la aplicación de agua de cal se consolidan los bordes de la pintura y el mortero. Después se realiza una limpieza química con ayuda de compresas de pasta de celulosa y agua destilada que arrastrarán las sales del interior. Este proceso se completa con un cepillado. Posteriormente los fragmentos se esparcen en una caja de grandes dimensiones para hacer más fácil su reorganización. Como un puzzle, se colocan todas las piezas. El resultado es una composición parcial del dibujo por zonas mediante el trazado de un croquis y el calco de la disposición real que indicará las lagunas a tratar.
Una vez dispuestas las piezas se ensamblan con adhesivo. El bloque completo está listo para incorporarse a los muros de la villa. A continuación se realiza una reintegración cromática utilizando pinturas al agua y siguiendo el dibujo original. Siempre distinguiendo la zona restaurada con un tono más bajo en los colores. Así la villa romana del ruedo recupera la riqueza y suntuosidad de antaño.
[Programa “Luces y sombras” Las técnicas 10/11/2000 Canal 2 Andalucía]