INGREDIENTES
Mermelada de arándanos:
-
500 g de arándanos
-
200 g de azúcar
-
1 limón
Palitos de queso:
-
250 g de harina
-
120 g de dados fríos de mantequilla sin sal
-
150 g de queso rallado
-
125 g de nata de montar
-
1 diente de ajo, perejil y orégano
-
1 huevo, sal y pimienta
ELABORACIÓN
-Para los palitos de queso, disponer la harina en un cuenco. Incorporar los dados de mantequilla muy fríos y rebozarlos con la harina para que no se peguen entre ellos. (Es muy importante que la mantequilla no se caliente). Ir aplastando o cortando los dados de mantequilla, ayudándonos de un tenedor, hasta obtener una especie de migas y llevar el cuenco 5 minutos al congelador.
-Añadir entonces el queso rallado, un pellizco de sal y pimienta. Mezclar con una espátula y añadir posteriormente la nata. Seguir mezclando con la espátula hasta que tengamos que terminar de amasar en la encimera, con las manos y ayudándonos con un poco de harina.
-Dar forma de torta, cubrir con plástico de cocina y dejar reposar 30 minutos en el frigorífico para que la mantequilla no se caliente.
-Sacar la masa del frío, estirar con ayuda del rodillo y de un poco de harina si se nos pega en la encimera. Dar un grosor de 1 cm aproximado, recortar los bordes y cortar tiras de 2 cm de ancho. Disponer sobre la bandeja de horno separadas ligeramente entre ellas. (Recuerda que los bordes recortados los podemos volver a estirar y hacer más palitos de queso)
-Pintar con huevo batido y cocinar, a 175ºC., calor arriba y abajo, durante 25 o 30 minutos (o hasta que doren).
-Para la mermelada, lavar bien los arándanos y disponer en un cazo. Incorporar el azúcar y el jugo del limón. Llevar al calor y dejar hervir, a fuego medio, entre 20 y 30 minutos; removiendo de vez en cuando.
-Por otro lado, colocar en la base del mortero un poco de sal y pimienta. Agregar 1 diente de ajo y majar bien. Incorporar hojas de perejil fresco y un poco de orégano. Seguir majando y agregar 4 o 5 buenas cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Terminar de majar, sacar los palitos de queso del horno, dejar atemperar brevemente y pintar con un poco del majao.