Toca celebrar la vida
Precisamente porque se hunden los barcos y porque la situación está como está, con la que está cayendo, lo que nos toca es celebrar lo que tengamos. Toca celebrar lo mucho o poco que tengamos. Nada por definición es previsible, somos gentes en continuo cambio.
Leemos en la Sagrada Escritura: “Sed fuertes y valientes de corazón los que esperáis en el Señor”. La fortaleza y la valentía son elementos claves para afrontar el día. Cuando la fortaleza y la valentía no se basan exclusivamente en elementos externos sino en la propia interioridad otro gallo canta. La vida se afronta de otra manera máxime si se espera en Dios.



