La vida
La vida es bella. La vida merece la pena vivirla con intensidad. Desde el respeto. Desde la ilusión. Desde la fe. Desde la esperanza. Desde la caridad. Necesitamos sentirnos seguros en lo que hacemos ahora. Disfruta del día que se te regala. Dios está a tu lado. La esperanza te sostiene y llevará hacia lugares insospechados.
Tendremos más o menos años pero siempre es bueno saber que en cada amanecer se proyecta la vida, se manifiesta la ilusión. Las madrugadas nos ayudan a reflexionar. Quizá tengas por delante un nuevo proyecto, una decisión que tomar, un reto que superar. Si me permites algún consejo te lo podría dar. Escucha a tu corazón. Bucea dentro de ti, en tu interior. En el silencio y piensa como, sin hacer daño, pero con determinación, puedes desarrollar ahora todo el potencial que llevas dentro. A lo mejor quedan heridos por el camino; recuerda que el mundo de los afectos es muy sensible y delicado pero si las cosas las llevas a cabo soñando y deseando lo mejor para los demás: lo tuyo tiene futuro. Si eres creyente pídele al Espíritu Santo que te de sabiduría y fortaleza.



