Antonio Banderas pregonero de la Semana Santa de Málaga
Ser pregonero de la Semana Santa es una oportunidad única que se presenta en la vida de un cofrade. Pregonar desde la fe y la emoción la Semana Santa es un privilegio. Comunicar a quien quiera escuchar las vivencias personales y cofrades de la Semana Santa es un reto que, al hacerse desde el corazón y el sentimiento, no deja indiferente al espectador, tantas veces saciado por la frivolidad y la opacidad de los mensajes que diariamente le llegan. Tanto el pregón como el pregonero es una sola cosa. De la abundancia del corazón habla la boca. Y quien ha mamado la Semana Santa ama la Semana Santa: quien cree en Cristo sabe de quién habla; quien ama su ser cofrade sabe la responsabilidad que asume; se sabe deudor de una responsabilidad histórica que asumió cuando aceptó ser pregonero de los misterios centrales de la fe cristiana: la pasión muerte y resurrección de Cristo. El Cristo que cada barrio hace suyo desde el corazón y con la palabra. El Cristo que cada pregonero siente propio porque le acompañó en cada momento de la vida.




