Archivos del día 7 marzo 2008
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Seminarista, futuro sacerdote
Son cientos los jóvenes que en Andalucía se están preparando para ser sacerdotes, que están discerniendo si Dios les llama para ser curas. En esta mañana hemos traído un testimonio de un seminarista mexicano que está en nuestra tierra descubriendo si Dios le llama para ser sacerdote.
FRAGMENTO DEL PROGRAMA EMITIDO HOY:
“Me llamo Juan Pablo soy de México y tengo 20 años. Desde pequeño era un poco extraño para todos mis compañeros, mientras ellos pensaban en ser doctores, abogados y muchas cosas más, yo ya tenia ganas de hacer algo realmente diferente, quería ayudar a todo el mundo, pero no tenía una profesión definida. Tuve la suerte de estudiar en un colegio “de curas”, y fue así como empezaron mis primeros contactos con el Señor. Cuando decidí qué hacer con mi vida decidí venir a estudiar a España. Inicié los trámites para ingresar a la universidad en la carrera de Arquitectura. El convivir con mi tío Juande, sacerdote, fue despertando de nuevo todos los deseos de ayudar a la gente, de ser una persona dispuesta a servirles, pero no como arquitecto, sino quizá como cura.”
Juan Pablo, sigue contando en este testimonio que unos de sus errores fue no comentar y compartir las cosas que le estaban pasando con alguien:
“por un lado me debatía entre si hacer lo que quería hacer o lo que era mejor para mí. Había tomado una decisión, quería ser cura, quería seguir a Cristo y no a los demás. Decidí entrar al Seminario. Mi familia y amigos me apoyaron, claro que no faltaron las preguntas de ¿y porqué cura? ¿estás seguro? ¿ya te lo pensaste?, algunas veces me desilusionaba, pero me mantenía firme en escuchar la voz de Cristo. Por diversas circunstancias y la voluntad de Dios, al final el Señor decidió dejarme en Andalucía. Mi vida en el seminario no es muy distinta a como era cuando joven, rodeado de mi familia; tengo a todos mis hermanos siempre, cuento con ellos y lo más importante, aprendo de ellos, intento aprovechar todo aquello que sucede a mí alrededor para después transformarlo en actitudes que construyan a los demás como me construyen a mí. Hoy por hoy, puedo decir que soy un joven feliz, estoy disfrutando al máximo mi ser cristiano, y más allá de eso, estoy feliz.”
En fin, unas palabras que nos acercan a un testimonio de un chico joven, que se está planteando qué hacer con su vida. Y a tenor de lo escuchado parece que tiene bastante claro que Dios lo llama para ser sacerdote.





