Archivos del mes: marzo 2008

Lunes, 31 de marzo de 2008.

Fecundación in vitro

Hoy celebramos la solemnidad de la anunciación del Señor. Siempre se celebra el 25 de marzo, a nueve meses justo del día de Navidad pero, en esta ocasión, ha sido trasladada del 25 de marzo.

FRAGMENTO DEL PROGRAMA EMITIDO:

“En esta mañana les rescato un testimonio que me ha llamado la atención. Un testimonio que habla sobre la fecundación in vitro. Claramente, manifiesta su oposición. No es de un cura. Ni de un obispo, mucho menos del Papa. Es de la doctora Nieves Mazuecos, médico del hospital Carlos Haya de Málaga. Dice lo siguiente:

“Nunca me ha gustado la escritura testimonial, debe ser un problema de mi carácter, siempre he considerado que algunos sentimientos pertenecen al reducto de la propia intimidad. Pero alguien me ha recordado que el día de la Encarnación, es un gran día. Esto me ha llevado a hacer una mirada retrospectiva a años atrás, cuando siendo médico adjunto del Laboratorio de Hormonas del Hospital Carlos Haya colaboré como miembro activo en el primer grupo que inició en Málaga los tratamientos de fertilidad mediante la fecundación in vitro.

Cuando en la década de los ochenta se iniciaron los primeros tratamientos con Fecundación in vitro, me entregué con todas mis energías a esta “causa” que yo creía grande. Por entonces, creía en la absoluta bondad de la ciencia: todo lo que el hombre podía hacer con su inteligencia y ciencia, debía hacerse. ¡Con qué ilusión recibimos los primeros resultados positivos! Ya se podía solucionar el problema de muchas parejas que ansiaban ser padres y cuya vida familiar no parecía plena en ausencia de hijos.

Tal era mi entusiasmo, que defendí en foros políticos la idea de que estos procedimientos debían ser universalmente asumidos por la sanidad pública. Así, no habría discriminación a la hora de utilizarlos en función del poder económico de los padres. ¡Nosotros, además, teníamos tan buenas intenciones. Estaba tan confiada a la ciencia que no me planteé la artificialidad del procedimiento, ni la exposición a la destrucción de los embriones en caso de fallo o qué hacer con los embriones “sobrantes”.

Nunca he sabido cuándo ni por qué empecé a replantearme la bondad de la cuestión. Quizás lo que empezó a crearme gran desasosiego fue cuando me sorprendí haciendo una discriminación intelectual e interna. Casi enseguida objeté por conciencia, objeción que naturalmente entendió y respetó el resto del grupo. Después vino un largo período de reflexión y una triste constatación del desprecio actual de muchos por el encarnado y no nacido.”

En fin, la doctora Mazuecos, pone el dedo en la llaga cuando plantea el dilema ético que genera la vida creada y no nacida.”



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Domingo, 30 de marzo de 2008.

Resucitó

Hoy es el domingo segundo de pascua y domingo de la divina misericordia. En esta mañana hablemos de la fiesta que los cristianos durante cincuenta días celebran.

FRAGMENTO DEL PROGRAMA EMITIDO:

Ya se lo dije en alguna ocasión: la Iglesia se lo monta bien. Entre una cosa y otra está todo el día de fiesta. Y en esta ocasión nada más y nada menos que cincuenta días a la sombra del misterio central de la fe cristiana: Jesús resucitado. A las mujeres que acudieron al sepulcro, la mañana de Pascua, el ángel les dijo: «No temáis. Jesús Nazareno, el crucificado. ¡Ha resucitado!».

Ante esta afirmación cabe preguntarse si verdaderamente ha resucitado Jesús. Si no es un invento. Y si realmente tenemos garantías de que se trata de un hecho que realmente ocurrió y no de una invención. Porque el horno no está para bollos. San Pablo, escribiendo a la distancia de unos veinticinco años de la crucifixión de Jesús y su resurrección, según la comunidad cristiana, cita a todas las personas que le vieron después de su resurrección, la mayoría de las cuales aún vivía.

Eso es significativo: tener testimonios tan fuertes. Aunque también podríamos estar hablando de que todos se hubieran puesto de acuerdo para mentir. Lo que pasa es que no encaja con que muchos fueran asesinados por llevar hasta sus últimas consecuencias la predicación en la resurrección de Jesús. Es más los primeros que cayeron fueron los cabecillas. Que además negaron conocer al Nazareno antes de que fuese asesinado en la cruz. Algo falla.

Sinceramente, creo que, con la mano en el corazón, algo muy fuerte tuvo que pasar para que cambiaran de actitud. De hecho, en el momento de la muerte de Jesús los discípulos se dispersaron y su caso se da por cerrado. Y de pronto, de improviso, de la noche a la mañana, vemos a estos mismos hombres y mujeres proclamar unánimes que Jesús está vivo; afrontar, por este testimonio, procesos, persecuciones y finalmente, uno tras otro, el martirio y la muerte. ¿Qué ha podido determinar un cambio tan radical, sino es la certeza de que Jesús verdaderamente había resucitado?

No pueden estar engañados, porque han hablado y comido con El después de su resurrección; y además eran hombres prácticos, ajenos a exaltarse fácilmente, a que se le fuera la cabeza fácilmente, más aún cuando sus propias vidas están en juego. Es más, ellos mismos dudan y oponen resistencia para creer. Y como le decía, ni siquiera pueden haber engañado a los demás, porque si Jesús no hubiera resucitado, los primeros en ser traicionados y salir perdiendo con la propia vida eran precisamente ellos. En fin, que cada uno puede creer lo que quiera, pero que datos que apuntan a que Jesús está resucitado haberlos haylos.”



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Sábado, 29 de marzo de 2008.

Disfruta del día que se te regala

Cada día estoy más convencido de lo importante que es vivir cada día como si fuese el único de nuestra vida. Saboreándolo muy despacito y sacándole el máximo provecho.

FRAGMENTO DEL PROGRAMA EMITIDO:

“Prefiero que compartas conmigo unos pocos minutos ahora que estoy vivo y no una noche entera cuando me muera. Prefiero que estreches suavemente mi mano ahora que estoy vivo, y no apoyes tu cuerpo sobre mí cuando yo muera. Prefiero que hagas una sola llamada ahora que estoy vivo y no emprendas un inesperado viaje cuando me muera. Prefiero que me regales una sola flor ahora que estoy vivo y no me envíes un hermoso ramo cuando yo muera. Prefiero que me digas unas palabras de aliento ahora que estoy vivo y no cuando no las pueda escuchar. Prefiero que me des un beso ahora y no a mi cadáver cuando no lo sienta. Prefiero que dediques una leve oración ahora que estoy vivo y no un poético epitafio sobre mi tumba cuando yo muera. Prefiero disfrutar de los más mínimos detalles ahora que estoy vivo y no de grandes manifestaciones cuando yo muera.

Aprovechemos todo momento, cada minuto, cada ocasión para demostrar lo que amamos a Dios y a nuestros seres queridos ahora que están entre nosotros. Y por supuesto disfruten del día que se nos regala.”



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Viernes, 28 de marzo de 2008.

Paz, mucha paz

La paz ese valor tan preciado y don de Dios ha centrado las palabras de esta mañana.

FRAGMENTO DEL PROGRAMA EMITIDO HOY:

“Las llagas de la humanidad están en todos los rincones del mundo. Estas palabras de Benedicto XVI que recogen un vehemente deseo de paz recogen de forma extraordinaria las ganas y la necesidad de paz que tenemos en esta tierra. Creo que se lo he contado en alguna ocasión, me llama la atención que las personas mayores piden con mucha frecuencia por la paz en el mundo. Y quizá por contraposición con los jóvenes, que piden menos por la paz. Probablemente la sabiduría que aportan los años sabe de la necesidad de paz para nuestro mundo. Para nuestra sociedad. Para nuestros hogares. Para nosotros mismos. Qué necesitados estamos de paz a nivel personal y a nivel social.

Me sorprende que un rato de oración, de silencio en el templo haga tanto bien. En medio de tanto ajetreo el estar un poco en silencio, en paz es un lujo. En medio de tanto trajín el hecho de encontrar un momento para uno mismo y para relacionarse con Dios, aunque a veces no se explicite, creo que es una bendición. La paz es necesaria. Y es curioso, como uno de los saludos que una vez que Jesús ha resucitado continuamente hace es el de la paz. Shalom. Paz a vosotros. Jesús, repite una y otra vez paz. Y es que de sobra sabe Él de la necesidad que tenemos de paz en medio de nuestros tormentos, en medio de nuestras tensiones diarias. La paz nos hace mejores hombres y mujeres. Hombres y mujeres más de Dios.

A veces la vida se nos complica, sin comerlo ni beberlo. Otras somos nosotros los que con nuestras meteduras de pata nos vemos envueltos en historias que nos quitan la paz. Permítame una sugerencia en estas Palabras para la vida: hay una frase en un salmo que me parece preciosa y de una hondura extraordinaria: “Protégeme Dios mío que me refugio en ti”. Creo que es una frase que podemos repetir cada vez que la paz nos falte, cada vez que nos asalte la angustia y los agobios. Nos refugiamos en él mientras pasa la calamidad. Y siempre recuerde que los agobios no son de Dios.

Lo cierto es que la paz es un don del cielo y que hay muchas gentes que lo disfrutan, que el mundo está pintado de color esperanza. Pero es tan preciada tan necesaria, para nuestra vida que es bueno ser concientes que cada mañana, cada amanecer cuando el sol tímidamente empieza a despertarse en nuestra Andalucía, necesitamos volver a conquistar la paz con gestos de ternura, de amabilidad, con sonrisa y también con perdón.”



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Jueves, 27 de marzo de 2008.

Tu nombre

Hoy hemos hablado del nombre. De la importancia de llamar a cada uno por su nombre. También Dios llama a cada uno por su nombre.

FRAGMENTO DEL PROGRAMA EMITIDO:

“El nombre de pila, de pila de bautismo, nos identifica y a diferencia del número del documento nacional de identidad nos humaniza. A veces nuestras relaciones sociales se vuelven frías. En ocasiones tratamos con la gente de forma distante. Es cierto que hay apelativos bonitos como lucero, guapo o chiquito. Pero también es cierto que el nombre llamar a alguien por su nombre es muy personal y además nos recuerda que fuimos bautizados con ese nombre.

A veces muchos bautizados desconocen que el nombre que cada uno lleva, quizá por tradición, por cuestiones familiares o simplemente por gusto es también una oportunidad de tener como santo protector a quien se llamó como nosotros y pasó por el mundo haciendo el bien. Es el caso, sin ir muy lejos, de las Marías, que tienen como protectora a la Santísima Virgen. Pero además, llamar a alguien por su nombre es una cuestión de cercanía, de humanidad.

Me contaban ayer miércoles que un sacerdote que estuvo en una parroquia dando unas charlas volvió a reencontrarse con los feligreses de aquella parroquia y que los llamó por su nombre. Sergio, uno de los chicos al que reconoció por su nombre, se puso la mar de contento y fue al párroco expresamente a decirle que el cura que había estado en la parroquia lo había llamado por su nombre. Le confieso que a mí me pasa, cuando me llaman por mi nombre, me predispone de una forma diferente.

Reivindico llamar a cada uno por su nombre: Ester, Javier, Sonia, Eva, Gerardo, José, Lucía, Manuel. Además cuando llamamos a cada uno por su nombre hacemos algo que también hace Dios. Nos llama a cada uno por nuestro nombre, nos conoce por nuestros nombres, dice la Escritura. El mismo Jesús, una vez resucitado llama a sus amigas y amigos por su nombre. La verdad es que es un detalle precioso que es bueno tener en cuenta.”



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Miércoles, 26 de marzo de 2008.

El poder de la oración

En esta mañana hemos abordado el poder de la oración con la Sagrada Escritura.

FRAGMENTO DEL PROGRAMA EMITIDO:

“Hace unos días me contó un amigo algo que me impresionó sobremanera y que habla de la importancia y de la fuerza de la oración, y concretamente de la oración con la Sagrada Escritura, y más exactamente del rezo con los Salmos. Que como sabe es uno de los libros que contiene la Biblia. La historia pivota entre una religiosa y un recluso. A éste tras llegar a un acuerdo entre las diferentes instituciones implicadas en su proceso de reinserción le propusieron que pasara el resto de los días que le quedaban de condena en un centro de rehabilitación con la condición de que no aprovechase la circunstancia ventajosa para escapar y huir evadiendo de esta manera el tiempo restante de privación de libertad. El recluso, bien podría llamarse Braulio, y éste aceptó. Al poco tiempo Braulio se fugó. Se marchó rompiendo el trato pactado.

Al poco tiempo Braulio fue arrestado de nuevo y en esta ocasión conducido de nuevo a la cárcel. En todo este proceso una religiosa, que bien podría llamarse Blanca, le estuvo acompañando. Lo visitaba en prisión, lo acompañó al centro y cuando fue de nuevo detenido se reencontró con él. Braulio estaba totalmente hundido y desesperado al ver que su situación había empeorado y que había desaprovechado una oportunidad extraordinaria. Blanca llegó de nuevo a un pacto con Braulio. Todos los días rezarían con un salmo. Y tras su lectura apuntaría la frase, la idea, que más le hubiese llamado la atención, que más le hubiese gustado. De forma que cada semana cuando la religiosa pisara la cárcel y se encontrase con Braulio pondrían en común lo que más bien le ha hecho de la lectura y oración con los salmos. Además así sabía Braulio que al otro lado de las rejas había alguien que todos los días pensaba en él. Que se acordaba de él. Que no lo abandonaba y no lo recluía en la indiferencia y olvido.

El libro de los salmos concretamente contiene 150 composiciones. Dieron tres vueltas al libro. Un total de 450 días pasaron leyendo salmo tras salmo. Y al final, cuando llegó el momento tan ansiado y esperado de saborear la libertad, Braulio había tomado la determinada determinación de cambiar plenamente de vida. De vivir intensamente su fe y de vivir de una manera totalmente diferente a como lo había hecho hasta este momento. Lo que le acabo de contar es cierto como la vida misma. Y nos habla a las claras del poder de la oración, de la fuerza transformadora de la lectura de la Sagrada Escritura.”



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Martes, 25 de marzo de 2008.

Paciencia y belleza

Estamos celebrando de lleno la primera semana de Pascua, la semana que prolonga la alegría del domingo de resurrección. La belleza, en muchas ocasiones, está íntimamente unida a la paciencia. De eso hemos hablado en el programa de hoy.

FRAGMENTO DEL PROGRAMA EMITIDO:

“Con la llegada de esta primavera adelantada que hemos vivido en Andalucía el patio de la parroquia está precioso. Especialmente los naranjos se han puesto bellísimos y exhalan un perfume a azahar que envuelve los sentidos. Hace unos días estaba echando algo de tierra para adecentar el jardín o el patio, como quieran llamarlo, me gusta más la palabra patio, me parece más andaluz y cada azada era impulsada por un golpe de azahar.

Cada tomar aire, cada respiración, iba acompañada de un oler a azahar que daba vida. Recordaba hace ahora tres años cuando se plantaron los naranjos tan pequeñitos, tan raquíticos y ahora tan bellos. Y mirando alrededor veía como con la madreselva había ocurrido igual, antes apenas visibles, perdidas en el muro, ahora frondosas y bellas. Y con la dama de noche que ya echa sus brotes abundantes igual. Y con el jazmín. Y con los rosales y con el manzano en flor que está precioso. Y así podría estar enumerando durante el tiempo que dura el programa cómo ha ido todo poco a poco, creciendo, pacientemente. Y qué belleza tiene.

Recuerdo ahora uno que la temporada pasada echó dos aceitunas. Pero con qué mimo las descubrimos. Y esa es la vida. La paciencia a la hora de hacer las cosas y de hacerlas bien: remover la tierra, cuidar el riego con agua no potable, echarle abono, el esperar a que vaya creciendo poco a poco todo hace que las calas, los pacíficos, el almendro, los geranios, las gitanillas, la yedra o el romero y lavanda vayan creciendo poco a poco de forma bella. Como la vida misma.

Qué importante es cuidar lo que hacemos teniendo un rumbo, una recta intención. Qué necesario es tener paciencia aunque a veces veamos que las cosas van despacio, crecen despacio. Qué bueno es saber que toda la belleza que tiene el mundo, también nuestra obra, es reflejo del amor de Dios, es, en último término obra del creador. A veces queremos las cosas ya y nos equivocamos al imprimir un ritmo trepidante a la vida. Así nos va. En otras ocasiones abandonamos la causa por no ver los frutos a su tiempo, nos desanimamos y preferimos los resultados inmediatos. Todo exige su tiempo. Todo tiene su ritmo, todo va poco a poco. Las cosas bellas, las obras bellas, necesitan su tiempo para encajar en el paisaje multicolor de nuestra alma. Tanto a nivel de crecimiento interior como en lo que hacemos. Y eso es bueno saberlo.”



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Lunes, 24 de marzo de 2008.

El amor es cosa seria

Hoy es lunes 24 de marzo. Hoy es el lunes posterior al domingo de resurrección. Hoy se sigue estirando, en el cristiano, la alegría que brota de la fe en la resurrección de Jesús.

FRAGMENTO DEL PROGRAMA EMITIDO:

“Aunque sea lunes, aunque sea el primer día de la semana, y probablemente para muchos sea el primer día de trabajo hoy es un día alegre para muchos andaluces. Más de los que nos podemos creer a simple vista. Y le explico porqué. Los cristianos durante todo el día de ayer y arrancando de la vigilia de Pascua que se celebra en la noche del sábado santo y termina ya en el domingo, estuvimos celebrando que Jesús está resucitado. Ayer domingo, se recordaba, se celebraba en toda Andalucía la resurrección de Jesús. Y lo cierto que cada uno lo haría a su manera. Unos de refilón y otros con intensidad.

Probablemente los que celebraron con fe la resurrección de Jesús con intensidad hoy siguen estirando la resaca de la fiesta. Una fiesta que durará cincuenta días, casi nada, la llamada cincuentena pascual hasta que llegue Pentecostés. Y entonces Andalucía sepa, suene y baile acunada por las marismas rocieras. Lo cierto es que la Iglesia, en cuestiones de fiesta, se lo tiene bien montada. Y no es para menos. Porque si Cristo no ha resucitado la fe cristiana carece de sentido. Resulta incluso que la Iglesia sería una farsante, porque nos estamos inventando la mitad de la historia. La fe carecería de sentido y como dice Pablo de Tarso, “si nuestra esperanza en Cristo no va más allá de esta vida, somos los más miserables de todos los hombres.”

Pablo no se queda corto y es que no es para menos: la resurrección de Jesús da sentido, esperanza y ganas de vivir de otra manera a todo aquel que la ha experimentado, que ha tenido la experiencia de que Dios existe. De que Jesús está vivo. Como decía un autor, nos hemos acostumbrado a pensar que la resurrección es sólo una cosa que nos espera al otro lado de la muerte. Y, sin embargo, nadie piensa que la resurrección es simplemente entrar más en la vida. Quizá por eso los católicos españoles estamos llamados a seguir descubriendo el sentido de la fe que decimos tener.

Para vivir esta vida de otra manera, con otro color. En Andalucía son mayoría los bautizados católicos, pero ¿de verdad creemos que Jesús está resucitado? En estos días de Pascua estamos convocados a celebrar la resurrección de Jesús durante cincuenta días y a profundizar de la mano de los textos sagrados en el quicio de la fe cristiana. Deberían salir oleadas de alegría de los lugares donde hay cristianos: de nuestras iglesias, de los trabajos, de las universidades, de las calles y plazas de Andalucía. Porque como dice un autor, “usted y yo sabemos que en el fondo el amor es una cosa seria.”



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Domingo, 23 de marzo de 2008.

Resurrección, pacto de amor

Hoy es domingo 23 de marzo. Hoy es domingo de resurrección.

FRAGMENTO DEL PROGRAMA EMITIDO:

“Hoy es un día grande. Aunque muchos, quizá ni se hayan enterado sumidos en sus preocupaciones o en apurar los últimos días de descanso. Si es cristiano sabrá que hoy se celebra que Jesús de Nazaret esta resucitado. Hay quien duda de la existencia histórica de este personaje, en definitiva, cuestión de ignorancia. La presencia histórica de Jesús, datada, de entrada, por historiadores romanos es innegable. Incuestionable. Jesús de Nazaret existió como existió Poncio Pilato, o Napoleón o Carlos V.

Sin embargo, cuando hablamos de su resurrección estamos ya hablando de harina de otro costal. Es una cuestión de fe. De creerlo, aunque haya datos que apunten en esa dirección: el testimonio de sus amigos y amigas o lo que encontramos en los relatos evangélicos que apuntan a que nadie se esperaba que Jesús resucitase, como cuando van a terminar de embalsamar el cadáver de Jesús o que todos primeramente estuviesen escondidos por miedo a los hebreos y más tarde saliesen de la clandestinidad para anunciar que Jesús está vivo a riesgo incluso de perder la vida como así ocurrió con Esteban, Pedro, Santiago o Pablo. De todas formas, la cuestión de la resurrección es una cuestión de fe.

Yo creo. Yo creo que Jesús está vivo, está resucitado. La resurrección de Cristo a menudo queda desplazada por la intensidad de los días que la preceden , sin embargo es la piedra angular, el quicio, la clave desde donde se entiende toda la vida de Cristo, es más toda la historia de la humanidad. La resurrección de Jesús, que rompe, dinamita las cadenas de la muerte es el acontecimiento por excelencia sobre el que gira la fe cristiana.

Al comienzo de esa mañana de domingo fantástica, hubo seguramente un tiempo en el que todos se preguntarían qué es lo que había ocurrido realmente. Algo tan simple y sublime como que había triunfado la vida para siempre y que Dios había irrumpido en la historia de la humanidad de manera extraordinaria sellando para siempre el pacto de amor con cada persona.”



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Sábado, 22 de marzo de 2008.

María en el sábado santo

Hoy es sábado 22 de marzo, hoy es sábado santo. Hoy podemos decir, sin temor a equivocarnos que Dios ha muerto.

FRAGMENTO DEL PROGRAMA EMITIDO:

“Hoy es un día especialmente duro para el creyente. Imagine por un momento que Dios no pintara nada en su vida. Imagine por unos instantes que Dios no existe. Que alguien nos certificara la muerte de Dios. ¿Sería diferente su vida? ¿Actuaría de la misma manera? ¿En qué cambiaría su vida si Dios no existiera? Hoy podemos afirmar que Dios ha muerto. Y si no hagan la prueba. Visite algún templo, están vacíos. Los sagrarios, donde se reserva el Cuerpo de Cristo, están vacíos. Todo está consumido. Hoy el orbe cristiano reflexiona sobre la muerte de Cristo en la cruz de la mano de su Santísima Madre. La madre del mayor dolor, de la soledad. Una madre sola que ha visto cómo a su hijo, al hijo de sus entrañas se le ha ido la vida. Lo han matado. Lo han ejecutado. Sólo una madre que ha visto cómo su niño ha muerto es capaz de entender el dolor de María.

Recuerdo ahora a tantas madres que han visto cómo sus hijos han fallecido. Recuerdo ahora especialmente a la madre de Mariluz, a la madre de Rocío, a la madre de Sonia. A la madre de Antonio, a la madre de Carlos, a la madre de Sergio. Y más nombres, muchos más. Son tantas las mamás que han visto cómo la vida de sus hijos han sido sesgadas. Eso es lo que experimenta María.

Por eso cuando, querida amiga, también querido amigo de CANAL SUR RADIO, si ha experimentado la pérdida de un hijo recurra a María, pida ayuda a esta mujer que pasó también por el trance de ver cómo moría su hijo. María vio cómo su hijo único, el Nazareno, cargó ayer viernes con el madero para ser ajusticiado. Sólo una madre que haya visto morir a su primer y único hijo puede entender el dolor de esta hora. Sólo la madre de un hijo único condenado injustamente a muerte, puede entender el sufrimiento infinito que experimenta el corazón roto al ver el despojo que va quedando de él.”



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