Archivos del mes: enero 2008
Jueves, 31 de enero de 2008.
¿Ha pensado que las más de las veces vamos disfrazados y que lo verdaderamente importante es cómo es uno por dentro?
FRAGMENTO DEL PROGRAMA EMITIDO:
El pasado martes me ocurrió algo que llamó la atención y que en este tiempo de carnaval me hizo pensar en que pocas personas, muy pocas personas, van realmente sin disfraz por la vida. Estaba desayunando en la terraza de un bar y a los minutos de estar sentado llegó un señor de unos sesenta años, sucio como él solo, las uñas negras, la barba a medio cuidar, una mascota que intuyo sería color crema y que en una mano traía un ramillete de amapolas fucsias y en la otra un montón de postales antiquísimas que pretendía vender. Le dije que no le compraba nada, se me quedó mirando hubo un silencio y una mirada clara y le pregunté si le apetecía un café. Asintió con la cabeza y le invité a que se sentara conmigo.
A la camarera, rubia y latinoamericana, se le cambió la cara cuando le pedí un café para Antonio, que ese es su nombre. Cuando me lo dio me dijo al oído: “no sabe lo que ha hecho”. Pues sí sabía perfectamente lo que había hecho, invitar a una persona a tomarse un café. El único que no iba disfrazado. Porque el que más y el que menos, por esto del carnaval o porque necesitamos estar continuamente dando una imagen que en poco se parece a lo que realmente somos, nos encontramos disfrazados. Antonio me habló de su vida, me contó que había visto a Cristo y que le había dicho que no se muriese todavía, por cierto le pregunté cómo era Jesús y me dijo que llevaba una túnica morada. Me contó que vivía en un albergue. Que estuvo en la guerra de Ifni. En fin, estuvimos hablando. O mejor dicho él hablando y yo escuchando.
Sinceramente, para nada considero ejemplar el gesto que tuve. Pero lo que sí me llevó a reflexionar es sobre el rechazo que supuso Antonio en un bar de gente de un determinado perfil: funcionarios, ejecutivos o empleados de banca así como señoras de abrigos fácilmente reconocibles o botas más o menos discretas como la que llevaba una de piel de, imagino, simulación a leopardo. Él hablaba conmigo, tomaba café. Y punto. Sin embargo tenía que escuchar las impertinencias de un señor que tenía sentado al lado que continuamente resoplaba y de los consejos sobre caridad de otra mujer, la de las botas de leopardo, que me sugirió que se tomara el café en un vaso de plástico. Qué falsos somos a veces. Qué cómodos nos encontramos en nuestras trincheras. Qué fácil es vivir olvidando el sufrimiento. Antonio necesitaba hablar, sentirse escuchado y al final nos despedimos con un buen apretón de manos. En fin.
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Martes, 29 de enero de 2008.
Hoy hemos abordado en el programa el testimonio de Sor María Juliana, una monja de la orden de las Siervas de María, de 64 años que ha conseguido desafiar y dar un importante golpe a las mafias que trafican con órganos de niños en Mozambique.
FRAGMENTO DEL PROGRAMA EMITIDO:
“Bajo su amplia sonrisa, se esconde una mujer con una fortaleza que pocos podrían adivinar a simple vista. Sor María Juliana, una monja de la orden de las Siervas de María, ha dado un importante golpe a las mafias que trafican con órganos de niños en Mozambique. Poco importaron las amenazas y los duros momentos. Su vida, según dice, está en el monasterio que levantó junto con otras cinco hermanas hace 30 años en el pequeño pueblo de Nampula, y que ahora alberga a más de 50 huérfanos que se encuentran a salvo con estas “monjas de la selva”, como ella misma se denomina.
Por su labor el jurado del Premio Derechos Humanos del Consejo General de la Abogacía Española no dudó en concederle este galardón. Sor María Juliana, junto a otras religiosas, detectaron el problema del tráfico de órganos cuando acabó la guerra en Mozambique. Cuenta que oían hablar y les parecía imposible, hasta que les tocó en su propia casa. De hecho, el primer cadáver vacío de órganos que apareció fue en nuestro propio campo, una niña de unos 15 años que apareció vaciada, y tiraron el cadáver en nuestro campo, entre unos matorrales. Después se repitió hasta 8 ó 9 cadáveres en la zona, y por las noches comenzaron a aparecer aviones clandestinos en una pista privada del aeropuerto, y coches blindados y tintados que hacían señales con los focos. Al poco tiempo supieron de la venta de un niño pequeño por 2.000 euros. Pero la gran tragedia fue la falta de investigación. De hecho, cuando empezaron a tomar cartas en el asunto, llegaron las amenazas. Incluso hubo personas pagadas para asesinar a las religiosas, como ellas mismas reconocen.
De todas formas el balance después de tantos años de lucha es positivo, creen que valió la pena primero porque el pueblo, que nunca había vivido esta situación y lloraba a sus hijos cuando desaparecían, abrió los ojos. Bastaba ver una persona extraña para que todos se pusieran en guardia. En el barrio han desaparecido casi todos los secuestros. Menos mal que hay gentes que luchan por los derechos humanos, aunque como Sor María Juliana, premio Derechos Humanos del Consejo General de la Abogacía Española, reconozca que lo que hacen las misioneras no es extraordinario. Es una consecuencia de su opción y su conciencia. Casi nada. Ya podíamos aprender.”
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Lunes, 28 de enero de 2008.
Hoy hemos hablado de lo importante que es darle a cada cosa el valor que realmente tiene. A veces invertimos los órdenes y así nos va.
FRAGMENTO DEL PROGRAMA EMITIDO:
“El martes pasado me cortaron la luz en la parroquia por impago. De pronto cuando fui a entrar en el parking no podía acceder a él, y al lado de los contadores vi que había un papelito indicando que me habían cortado la luz. Uno que paga religiosamente los recibos, y nunca mejor dicho, llamó para ver cuál había sido la incidencia puesto que hasta el mes en curso se había pagado: por lo visto había habido una confusión con una factura de hace varios meses que el banco había devuelto. Y una vez detectado el problema, como comprenderá empecé a ver la manera de arreglar el corte de luz. Gracias a Dios y a las gestiones realizadas en el mismo día se solucionó todo.
De pronto me di cuenta de la importancia de cosas cotidianas a las que no damos valor. Cuando restablecí la luz y lo comuniqué recibí un sms que ponía: ¿Te has acordado de los de Gaza, varios días sin luz? Lo cierto es que somos unos privilegiados. Pero sobre todo di su justa importancia, cuando en la misma tarde del martes celebré el funeral de una chica de 32 años.
A veces nos cuesta trabajo valorar lo cotidiano y otras veces creemos que el mundo casi se acaba con las pequeñas incidencias que nos ocurren. De pronto de das cuenta que necesitas poco, que te puedes arreglar de otra manera, que los buenos modales, la buena educación favorece mucho las cosas y que por pocas cosas, muy pocas cosas merece la pena preocuparse en la vida.
Es tan importante, al principio de cada jornada poner cada cosa en su sitio. Como creyentes creo que es importante darle a cada cosa su valor. Empezando por Dios, la luz de nuestra vida sin la cual, es imposible conducirse durante el día con claridad y dando a cada cosa su justo lugar. Tenemos un día por delante, aprovéchelo, pero sobre todo de importancia a lo que realmente lo tenga y evite distraerse con aspectos que a la fin y a la postre sólo distorsionan el valor de lo realmente importante. “
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Domingo, 27 de enero de 2008.
Hoy hemos reflexionado en el programa sobre una frase, que para el creyente, cae por su peso: Dios es importante.
FRAGMENTO DEL PROGRAMA EMITIDO HOY DOMINGO:
El domingo pasado me ocurrió algo que me emocionó. Los domingos por la mañana, tengo la costumbre de tomarme un cafelito con unos churritos mientras leo la prensa dominical. Una vez que he desayunado y ojeado lo que el grupo editorial de turno me propone como interesante me voy a la iglesia a rezar un rato. Concretamente a rezar una oración que se llama Laudes, una oración de alabanza al comienzo del día que además tiene especial fuerza en el domingo, en el día del Señor. Día en el que los cristianos celebramos que Jesús está resucitado.
Después de rezar esta oración suelo quedarme unos minutos más orando y pensando en la presencia de Dios, cómo enfocar la homilía, es decir, las palabras que en Misa el sacerdote dirige a los fieles justo después del Evangelio. Mientras estaba en eso, una niña, Alba, se acercó corriendo y con una sonrisa limpia que dejaba entrever que estaba mellada me dijo: “Rafa esto es un regalo para ti.” Era una carta muy bonita, con muchos colores que ponía: “Para Rafa. Dios es importante”.
Dios es importante. Qué cosas más sencilla y más bien dicha. Como dicen por ahí, los niños nos dan veinte vueltas. Qué regalo más bonito para la mañana del domingo, qué frase más profunda. Estuve dándole vueltas a la frase. Qué cierto es.
A lo que damos importancia lo colocamos en primer lugar y lo cuidamos: cuando damos importancia a la familia la cuidamos, cuando para nosotros el dinero es importante hacemos por tenerlo; cuando para nosotros es importante el trabajo hacemos por buscarlo o mejorar incluso; cuando para nosotros es importante la salud la cuidamos; cuando para nosotros es importante un coche o una moto intentamos adquirirlo; cuando para nosotros es algo importante movemos Roma con Santiago para que forme parte de nuestra vida. Pues con Dios pasa tres cuartas de lo mismo. Para el creyente Dios es importante.
Y por eso debemos tratar de hacerle un hueco grande en nuestra vida. Buscando momentos para rezar, para leer la Palabra de Dios, para ir a Misa. Buscando momentos para visitar a quien esté enfermo, para compartir mis bienes con los más necesitados. Son aspectos que me hablan de la importancia que Dios tiene en mi vida. El trato con Dios, como el agua que cae, gota a gota, es bueno que sea continuo y que no sólo nos acordemos de santa Bárbara cuanto truena. Es bueno que forme parte de nuestra vida también cuando amanece en Andalucía. Es tan bonito sentir y saber cerca a Dios que es una pena que descuidemos lo verdaderamente importante para nuestra vida.”
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Sábado, 26 de enero de 2008.
En el programa de hoy hemos abordado la necesidad de pasar tiempo, tiempo de calidad, con nuestros hijos.
FRAGMENTO EL PROGRAMA EMITIDO:
“El niño le preguntó a su papá: ¿Papi, cuánto ganas por hora en el trabajo? Con voz tímida y ojos de admiración, el pequeño recibía a su padre al término de su trabajo. El padre, dirigió un gesto severo y le contestó: ¡Mira hijo esos informes, ni tu madre los conoce, no me molestes que estoy cansado! Pero papi, respondió el niño, te pido por favor, dime cuánto ganas por hora. El padre, reaccionando menos severamente simplemente le contestó: diez euros la hora. Papi, le respondió el hijo, ¿me podrías prestar cinco euros? El padre, enfadado y cansado y tratando con brusquedad al pequeño le dijo: Así que esa era la razón de saber cuánto gano la hora. ¡Vete a dormir y no me molestes! La noche había caído. El padre, dándole vueltas a lo que le había pasado con el hijo se sintió en culpable por la contestación y pensó que a lo mejor quería comprarse algo. Entonces queriendo descargar su conciencia y quedarse tranquilo se asomó al cuarto de su hijo y le preguntó: ¿Estás dormido? No, contestó el pequeño entre sueños. “Aquí te traigo el dinero que me pediste”, le dijo el padre. “Gracias papi”, le respondió el hijo. El niño tomó el dinero en su pequeña mano y metiendo la otra manita debajo de la almohada sacó otro billete de cinco euros y le dijo al padre: “Ahora tengo diez euros, ¿papá me podrías vender una hora de tu tiempo?”
Ahí queda este cuento, que denuncia la situación que se da en muchas casas, en muchos hogares: la falta de tiempo para estar con los hijos. Hay un mandamiento que es honrarás a tu padre y a tu madre, pero al ritmo que vamos, bien vendría honrarás a tu hijo y a tu hija.
Qué importante es pasar tiempo con los pequeños, a veces el exceso de trabajo, el ritmo trepidante que imprimimos al día o los agobios propios de un tipo de vida que nos lleva por derroteros que ni pretendemos, dan al traste con los buenos ratos que podríamos pasar con nuestros hijos. Como nos descuidemos, crecen y apenas los hemos podido disfrutar.
A veces, los abuelos, pasan más tiempo con los nietos que los padres con los hijos. Si cree que debe estar más tiempo con sus hijos, piense cuándo puede estar y qué hacer con ellos. Es una forma de dar lo más preciado que tenemos a quien más queremos.”
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Jueves, 24 de enero de 2008.
Hoy en nuestro programa nos hemos acercado al drama que viven los padres a quienes les ha desaparecido un hijo.
FRAGMENTO DEL PROGRAMA EMITIDO:
¿Sabe cuál sería la noticia con la que desearía abrir esta mañana estas Palabras para la vida? La aparición, al menos de uno de los niños o niñas, que se encuentran en paradero desconocido. Es tremendo. Y le confieso que no soy capaz de poner en el lugar de los padres, de la familia. Nada más pensar que el hijo de mi hermana desapareciera me echo a temblar, cuánto más si estamos hablando de un hijo o una hija. Por eso, aunque me resulta imposible ponerme en el lugar de los padres, quiero desde estos micrófonos de CANAL SUR RADIO, desde estas Palabras para la vida, ofrecer mi más sincero apoyo y oración a los familiares de este puñado de niños que no sabemos dónde están.
El Obispo de Huelva con motivo de la desaparición de Mari Luz Cortés, ha escrito una carta que se la leo porque me parece de una gran sensibilidad y además creo que es bueno que sepan que también los Obispos se preocupan por estos temas. La carta dice así: “Querida familia de Mariluz: me uno profundamente de corazón al inconsolable dolor que sufrís por la desaparición de vuestra pequeña hija. Como padre y pastor de la Diócesis, me solidarizo con los sentimientos de angustia, temor y rabia que embargan a nuestra querida barriada del Torrejón y a Huelva toda, que, unida en un mismo sentir y con una sola voz, denuncia pública y socialmente tan horrible suceso. Pido al Señor que Mariluz vuelva pronto a casa, sana y salva, y renazca así la alegría en su familia, en la barriada y en su colegio.
Que la Virgen de la Cinta, que también sufrió la pérdida de su Hijo por unos días, alcance de Jesucristo, el Señor, que acabe esta situación angustiosa y de desesperanza. Os bendice con todo afecto.”
Como pueden ver unas palabras preñadas de afecto y que pienso que recogen perfectamente el sentir de los andaluces. Todas las personas de buena voluntad nos sentimos en estos duros momentos unidos a la familia. Una familia, unas familias, por la que es necesario rezar tanto, cuando desde la radio o la televisión o prensa se nos recuerde este calvario, como cuando, porque existan otras noticias más novedosas, estas desapariciones pasen a un segundo plano. Es demasiado grande el sufrimiento como para olvidarlo.”
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Miércoles, 23 de enero de 2008.
Una de las cuestiones que han marcado la Asamblea que han celebrado los obispos de las provincias eclesiásticas de Granada y Sevilla en la ciudad de Córdoba ha sido la situación actual de Andalucía de cara a las próximas elecciones generales y autonómicas. Los obispos han elaborado unas orientaciones al respecto.
ORIENTACIONES PASTORALES.
La convocatoria para el próximo 9 de marzo de elecciones generales, y al mismo tiempo de elecciones autonómicas en Andalucía, es una ocasión de preguntarnos todos serenamente por el tipo de comunidad humana y política que queremos para nosotros y para el futuro. Por ello, los Obispos del Sur de España queremos dirigirnos a la comunidad católica y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, y estimular a todos a sentirnos más protagonistas de la sociedad en que vivimos, y a emitir el voto en conciencia y con sentido de responsabilidad.
1. Como pastores de la Iglesia Católica hemos recibido de Dios la misión de anunciar a Jesucristo, en quien “habita corporalmente la plenitud de la divinidad” (Col 2, 9). Pero este anuncio implica también, indisolublemente, testimoniar que la fe en Jesucristo significa reconocer la dignidad inviolable de toda persona, y por ello, el profundo respeto a su vida, a su razón y a su libertad, e iluminar desde Jesucristo las circunstancias y las tareas de la vida humana.
2. Aunque la Iglesia, como decía el Concilio Vaticano II, “alaba y estima la labor de quienes, al servicio del hombre, se consagran al bien de la cosa pública”( Gaudium et spes, 75), sabe también que ellos son particularmente responsables, ante Dios y ante los hombres, no sólo de la honradez de su gestión, sino también de unas políticas que favorezcan o dificulten una vida humana mejor, más libre, y más capaz de orientarse libremente hacia la verdad y hacia el bien.
3. Los inmensos medios que el poder pone hoy en manos de los responsables políticos hace que la tentación de manipular a la sociedad, y de reducir el gobierno de los hombres a un control cada vez más minucioso y estricto de todas las dimensiones de la vida, incluso de la conciencia, sea una tentación muy fuerte, a la que se cede con frecuencia. La libertad es un bien frágil. El peligro del totalitarismo, aún con apariencia democrática, es un peligro muy real en nuestro mundo, al que están expuestos todos los partidos políticos, y no sólo en España.
4. Las elecciones son una buena ocasión para que la comunidad cristiana reflexione sobre qué bienes preciosos aporta ella al mundo en qué vivimos, y los sostenga con su voto. Es también una oportunidad magnífica para que la sociedad pueda dialogar serena y abiertamente sobre las políticas que mejor pueden contribuir a la construcción del bien común y a la promoción de una auténtica libertad. Parte esencial del bien común es la libertad religiosa, fuente de todas las demás libertades, que la administración del Estado tiene la grave obligación de preservar y promover de forma efectiva.
5. La Iglesia defiende lo que Benedicto XVI ha denominado una “laicidad positiva”, esto es, una laicidad “que garantice a todo ciudadano el derecho a vivir la propia religiosidad con una auténtica libertad, también en el ámbito público”. Los responsables políticos, en su esfuerzo por construir un espacio de auténtica convivencia ciudadana, y respetando siempre el principio de separación de la Iglesia y el Estado, pueden encontrar en las confesiones religiosas una muy importante contribución al bien común. La Constitución Española del 78, precisamente al afirmar la colaboración del Estado y la Iglesia, hizo una aportación a esa convivencia que la sociedad española no debiera perder.
6. En este marco, criterios decisivos para juzgar las diversas opciones políticas los constituyen la tutela de la vida desde su concepción hasta su fin natural, y el apoyo a la familia y al matrimonio basado en la unión entre el hombre y la mujer. Los proyectos, más o menos explícitos, de ampliar la ley del aborto o de abrir el camino a la eutanasia, deben ser claramente rechazados en el plano cultural y político.
7. Igualmente, la laicidad positiva tiene una de sus expresiones más relevantes en las políticas que tutelan y promueven el ejercicio efectivo del derecho a la libertad de educación. En ese sentido es especialmente preocupante, como ha señalado la Conferencia Episcopal Española, que se haya introducido “en el sistema educativo español una nueva asignatura obligatoria, conocida como «Educación para la ciudadanía», cuyo objetivo es la formación de la conciencia moral de los alumnos. (…) El Estado no puede suplantar a la sociedad como educador de la conciencia moral”. La problemática en torno a la educación para la ciudadanía es sólo un síntoma de los muchos y gravísimos problemas que se plantean a la educación en el marco de una cultura marcada por el nihilismo relativista. Por eso, la búsqueda honesta del sentido de la vida humana, de la recuperación del amor a la verdad y al bien, son factores esenciales en la construcción de una ciudad armoniosa. Y no podemos olvidar que los problemas educativos en Andalucía, en general, inseparables por una parte de los problemas familiares, y por otra, de los problemas laborales, son especialmente graves y preocupantes.
8. Además, hemos de señalar que la coyuntura económica, tal como aparece en este momento, es también motivo de preocupación. Las dificultades por las que pasa el ramo de la construcción, que ha constituido hasta ahora el medio de vida de muchísimas familias, en Andalucía y en el resto de España, y otros aspectos del momento económico, hacen temer seriamente un gran incremento del paro, y especialmente en la población inmigrante. Esta situación, en una coyuntura difícil, puede dar lugar a un aumento notable de la delincuencia y de la inseguridad social. La enseñanza de la Iglesia recuerda que la doctrina sobre la propiedad privada ha de estar siempre moderada por la conciencia del destino universal de los bienes.
9. Hay que recordar que los momentos de crisis económica se prestan especialmente a la corrupción y al crecimiento de la especulación. La austeridad y la moderación de los salarios en las clases más pudientes, así como la necesidad de contratos y salarios justos, que permitan, también a los obreros menos cualificados, una vida humana digna para cada persona y para su familia, son deberes sociales importantes que la Iglesia ha enseñado siempre, y que hoy es singularmente necesario recordar. Igualmente, en estos momentos son precisas políticas de inmigración más ponderadas, por el bien de todos, también de los inmigrantes. Al mismo tiempo, hacemos una llamada a las comunidades cristianas, y a la comunidad política en general, a la solidaridad, a un verdadero amor social a la medida de nuestras posibilidades, que nos permita acoger de corazón a quienes han llegado hasta nosotros y no tienen los medios indispensables para vivir.
10. Ahora mismo, cuando aún no ha comenzado la campaña electoral, podría temerse que en vez de concentrarse en los programas, y en un diálogo fecundo sobre aquellas cosas que más importan a la vida real de las personas, la campaña pudiera distraerse en una serie de maniobras electoralistas, descalificaciones e insultos, como si fuésemos incapaces de buscar y de hallar caminos de auténtica cooperación en el bien común.
Con estas reflexiones invitamos a los fieles y a todos los ciudadanos a afrontar la llamada a las urnas con la conciencia de que la construcción de una sociedad mejor, además de expresarse en el voto, al que somos reclamados cada cierto tiempo, requiere también de un compromiso constante y cotidiano en la contribución a la vida común.
Córdoba, a 23 de enero del 2008.
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Miércoles, 23 de enero de 2008.

Hay gente que parece que está todo el día con la escopeta cargada, con lo sencilla que haría la vida si fuésemos un poco más simples, más limpios de corazón.
FRAGMENTO DEL PROGRAMA EMITIDO:
“La expresión “está con la escopeta cargada” me gusta porque recoge de manera plástica la forma que tiene mucha gente de conducirse por la vida. Una manera de vivir que, sinceramente, me entristece y, a la vez, me preocupa. En el fondo delata por regla general falta de autoestima, inseguridad, prejuicios o falta de caridad, que también ocurre. Les tengo que confesar que, casi siempre, cuando detecto a alguien con la escopeta cargada desaparezco. Y les explico por qué. Tarde o temprano te disparan, te aportan poco y además te dan el día.
Comprendo que el ritmo de vida tan rápido que llevamos; las tensiones que acumulamos al cabo de la jornada o los conflictos personales que cada uno vive, propician un tipo de perfil que incluso es agresivo, que no deja títere con cabeza, y por eso, creo que más vale quitarse de en medio cuando se te cruza alguien así, porque además, por regla general, te falta al respeto. Este tipo de personas, por la parte corta, si no se cree en posesión de la verdad, dispara sin que uno sepa muy bien por dónde vienen los tiros. Y eso genera tensión y desconcierto, qué quiere que le diga. Reconozco que me preocupa la gente que está todo el día con la escopeta cargada en cuestiones ideológicas o lo más grave, en cuestiones personales. Por no hablar de cuestiones de fe. En el fondo, creo que son personas que les falta humildad y madurez. Sé que entre la limpieza de corazón y la ingenuidad propia del inmaduro, hay otra ingenuidad que es bueno conservar hasta el fin de nuestros días, hay sólo un paso.
Sin embargo, es cierto, que cuando pasan los años o apenas se han superado los conflictos personales, a veces, los colmillos se vuelven retorcidos y nos encontramos con una bomba de relojería. Querida amiga, querido amigo de CANAL SUR RADIO, creo que es bueno analizarse, mirarse a fondo, para ver si funcionamos en la vida con la escopeta cargada, fruto de las tensiones, de nuestros conflictos, de nuestra estrechez de miras o de nuestros miedos. Es necesario apostar por la bondad, por la limpieza de corazón, por la madurez de pensamiento, en definitiva, por descargar las escopetas. A
fin de cuentas, en nuestras manos está hacer la vida más sencilla a los demás. Jesús de Nazaret, ya lo sentenció: Bienaventurados los limpios de corazón porque serán llamados hijos de Dios. Qué cosa más bonita y qué afirmación con más verdad. Imagine por un momento que todos fuésemos limpios de corazón. El mundo sería más de Dios, más habitable, más humano. Estaríamos en la gloria.”
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Lunes, 21 de enero de 2008.
Qué importante es el aprecio y respeto a nuestras tradiciones. Y hacerlas respetar. Que tampoco se queda atrás. De eso hemos hablado hoy en el programa.
FRAGMENTO DEL PROGRAMA EMITIDO HOY:
“Es muy importante que como tengamos confianza y cariño a las propias tradiciones y cultura. Y si es religiosa también. Es bueno vivir con la cara muy alta, sin ningún tipo de complejo y estando orgulloso de nuestra historia, de nuestra cultura religiosa. Es cierto que hay de todo como en botica, pero es bueno que los creyentes, y casi todos los andaluces, somos creyentes y una mayoría cristianos, estemos contentos con nuestra religión. Es bella. Y está preñada de cosas preciosas. Me da lástima que con lo familiarizados que estamos con algunas cosas para otras, como con las cosas de la fe, del cristianismo estemos más pegados que un sello. Especialmente en la vivencia personal.
Cuentan que dos que duermen en un mismo colchón se vuelven de la misma condición. Y considero que con la fe debe pasar igual. Ojalá conociésemos tanto y tan bien el Evangelio de Jesús que pudiésemos decir que nos sale por las orejas el Evangelio. Ojalá que nuestra vida hablara con palabras, silencios y gestos de la Buena Noticia de Cristo. Es lo que daría calidad a nuestra vida de fe y lo que propiciaría que nos hiciéramos respetar en materia religiosa. Qué fácil es estar orgulloso cuando en Semana Santa salen nuestros Cristos y Vírgenes a las calles y plazas de nuestra tierra. Qué fácil es estar orgulloso cuando nos llevamos a nuestros santos de romería. ¿Sabe la razón? Nos hemos criado con eso, lo conocemos al dedillo y nadie nos dice nada, al revés, lo protegen, valoran, sale en la tele y para colmo da dinero.
Sin embargo, cuando entramos en otros temas más delicados, sin ir muy lejos ir a Misa el domingo, rezar con la Palabra de Dios, dar bastante dinero a los pobres se te tacha de “bueno sí pero tonto no”, de que eso es cosa de curas o de que si no tienes otra cosa mejor que hacer el domingo que ir a Misa.
De sobra sabe que nuestra cultura está plagada de simbología religiosa que es bueno conservar como señas de identidad o al menos de legado histórico. Pero estas señas de identidad cristiana si no saltan a la calle, si no salen del armario y las sacristías y se exponen sin pudor en las avenidas; si estas señas de identidad cristiana no toman vida y convierten huesos y tendones en una persona con vida y corazón difícilmente enamorarán a los demás, convencerán a los demás y provocarán a los demás. Es el reto que tenemos por delante.”
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Domingo, 20 de enero de 2008.
En el programa de hoy hemos reflexionado sobre con motivo de la Jornada mundial de las migraciones, sobre el último documento de los obispos españoles en materia migratoria.
FRAGMENTO DEL PROGRAMA EMITIDO HOY:
“La Conferencia Episcopal ha aprobado recientemente un documento que lleva por título “La Iglesia en España y los inmigrantes”. Me parece una reflexión muy bien hecha, fruto, de hecho, de un largo trabajo en el que han participado personas que conocen bien el tema por su labor directa con los inmigrantes. Por eso pienso que está llamado a convertirse en una especie de guía para todas nuestras parroquias y comunidades en Andalucía.
Al celebrar hoy la Jornada Mundial de las Migraciones, he pensado que era una buena idea resumir algunas ideas que los obispos españoles apuntan sobre la inmigración. Opiniones que por cierto apenas se conocen y que ustedes juzgarán, pero considero que son muy acertadas.
En primer lugar, los obispos españoles proponen que nos acerquemos al inmigrante en actitud de acogida, de diálogo y de servicio, y tanto a los que son católicos como al resto. En este sentido, es muy interesante lo que dicen: hay que eliminar barreras y tender puentes que salven las distancias culturales, psicológicas e incluso religiosas. Los prelados españoles, apuntan también que es necesario que las parroquias y el resto de las comunidades religiosas abran sus puertas al inmigrante, que lo escuche, que se pongan en su lugar y utilicen un lenguaje que se entienda para que todos puedan acercarse, si lo desean, a la fe católica.
Los obispos españoles señalan también que hay que revisar la tendencia a asimilar otro y a pensar que los planteamientos ajenos son “raros”; y hay que abrir las estructuras parroquiales al ecumenismo, al diálogo interreligioso y al respeto al diferente. Y dicen algo muy interesante: que se invite a los inmigrantes a una actitud similar, para que asuman su historia, conserven sus valores y se desprendan de actitudes que no están en consonancia con los derechos humanos.
El documento sobre Inmigrantes que la Conferencia Episcopal ha sacado a la luz recoge también una advertencia que ante el recelo a aceptar la diversidad, los católicos debe acoger el legítimo pluralismo y no imponer el colonialismo religioso. Y para eso, es necesario, respetar la libertad y el ritmo de las personas que llegan, y su desconcierto ante una cultura que les resulta extraña. Por último se señala que para la Iglesia, nadie es extranjero. En fin unas ideas que me parecen interesantes y que nos colocan ante el drama de la inmigración de una manera sensata.”
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