Miércoles, 16 de Diciembre de 2009.
- LA GUERRA DE LA MENTE: Es el título del reportaje premiado este año con
el premio Andalucía de Periodismo. En él se recogen los testimonios de
internos de uno de los dos únicos hospitales psiquiátricos penitenciarios
que hay en España, en este caso el de Sevilla. Son enfermos mentales,
calificados como inimputables; que es una condición legal que se otorga a
quienes cometieron algún delito por el que fueron detenidos, pero no
pudieron ser condenados ya que el diagnóstico psiquiátrico les exime de
culpa. Debido su trastorno mental no se les puede hacer responsable del
daño que cometieron. Conoceremos su situación, sus vivencias, su día a día
y las opiniones de sus familiares y del personal del recinto.
- LOS NÚMEROS DE LA LOTERÍA: Está próximo el tradicional sorteo de Navidad,
y se calcula que este año se jugará más o menos lo mismo que el año pasado,
unos 2.800 millones de euros. La crisis no la ha afectado, aunque sí se
prevé que en esta ocasión se utilicen más las participaciones que la compra
de directa de décimos. Es un sorteo peculiar, con diferencia el más seguido
del año, y en el que se produce el fenómeno sociológico de que muchos no
jugadores habituales, invierten algo en él. Además, para adquirir los
números se tienen en cuenta supersticiones, manías, e incluso se intenta
aplicar algún tipo de lógica a la combinación de las cifras, todo ello,
para ser el afortunado ganador.
- LOS NUEVOS LIBROS: En estas fechas uno de los regalos más recurrentes es
un libro. Pero en esto, también están cambiando los tiempos, debido a la
tecnología. El e-book, o libro electrónico se impone, poco a poco gana
terreno al tradicional salido de las imprentas. Su gran ventaja es el
almacenamiento, pues nos permite conservar centenares de títulos en un
espacio reducido, y es más fácil trasportarlo. Su inconveniente sigue
siendo el precio de adquisición, y el acceso a los nuevos lanzamientos,
aunque las editoriales ya se están adaptando a esta demanda, y, como no,
cambiar la mentalidad de muchos lectores, que siguen prefiriendo el de
papel y tinta.
Jueves, 10 de Diciembre de 2009.
COMPRAS, COMPRAS:
Estos días previos a la Navidad, son propicios para
realizar numerosas compras relacionadas con la celebración de unas fiestas
que se han asociado a un consumismo excesivo. Se disparan los gastos,
aunque este año, la crisis económica hará inevitable que muchos se aprieten
algo el cinturón y se pronostica una disminución con respecto a los últimos
años, y de hecho las previsiones hablan de una reducción del 19% sobre el
volumen de negocio del mes de diciembre de 2008. Se volverá así a
equiparar a los niveles de hace cuatro años. Se calcula que la media de gasto
rondará los 735 € por ciudadano, de los que más de la mitad se destinarán a
regalos; poco más de 200 a comida, y el resto a salidas. Sí se ha previsto
que se eviten muchos caprichos, y se sea más selectivo.
NUESTROS VECINOS RUMANOS:
Los rumanos forman uno de los colectivos de
inmigrantes más numerosos en Andalucía. Se estima que residen aquí unos
cien mil ciudadanos procedentes de ese país, que vive en la actualidad unos
momentos políticos turbulentos. Cayó el gobierno y ha habido elecciones el
pasado fin de semana, pero la oposición ha denunciado que en ellas se
produjo un fraude masivo. Cuando se cumplen 20 años de la caída de la
dictadura de Ceaucescu, un equipo de Los Reporteros se ha acercado a
Rumanía para ver cómo ha cambiado este país en estas dos décadas, así como
para conocer los nuevos proyectos e inversiones que están transformándolo,
tras su reciente ingreso en la Unión Europea. La corrupción es una de sus
rémoras, y conseguir el retorno de los emigrantes uno de sus retos, puesto
que ahora, su desarrollo económico se prevé rápido. Aún así, la actual
crisis está golpeando duramente su sistema productivo, y algunos de los que
estaban en España y decidieron volver, la sufren en primera persona.
UN VIAJE DE IDA Y VUELTA
España es el país preferido por los rumanos para emigrar.
Con la libertad de movimiento lograda tras la plena incorporación a la Unión Europea, viven entre nosotros casi un millón de rumanos, cien mil de ellos en Andalucía. La crisis económica y la falta de trabajo provocan que algunos vuelvan a su país, pero en Rumanía se enfrentan también con una difícil situación económica. Miran hacia Europa y esperan que la situación cambie.
Nueve de la noche en la estación Plaza de Armas, de Sevilla. Decenas de ciudadanos rumanos esperan un autobús. Cargan enormes bolsas de plástico y bocadillos para el camino. Vuelven a su tierra después de trabajar en la agricultura, la construcción o el cuidado de ancianos. Estampas como ésta, que recuerdan a otra época, se repiten por toda Andalucía, donde miles de rumanos intentan conseguir un pedazo de la ilusión que no encuentran en su país.
Pero tal y como están las cosas, España no tiene, actualmente, mucho que ofrecer.
Un grupo se reúne los domingos en una iglesia ortodoxa de Sevilla, entre iconos y candelabros, y se queja de la falta de empleo. Son ciudadanos de la Unión Europea desde 2007, pero hasta principios de 2009 no han podido trabajar libremente en cualquier país comunitario. Paul, encargado en una empresa agrícola que lleva más de diez años en España, explica que algunos rumanos se han comprado una casa en Andalucía, pero que con la crisis no la pueden pagar y que otros han decidido abandonarla y volver a su país.
En su despacho de Bucarest, Niculae Idu, jefe de la representación de la Comisión Europea en Rumanía, ofrece los datos: “casi tres millones de rumanos se han desplazado hacia los estados de la Unión Europea en busca de un puesto de trabajo. La crisis económica y financiera ha determinado que una pequeña parte de los mismos vuelva al país. Pero tal vez hablamos de 200.000, porque Rumanía no tiene una economía que les pueda ofrecer buenas oportunidades de contratación.”
En la iglesia ortodoxa siguen charlando. Nikolae, trabajador de la construcción sin empleo se queja también de que hay gente que no lo trata bien, ya que algunos españoles equiparan rumano con delincuente y gitano. Verónica Opritoiu, que se dedica a hacer traducciones para una organización no gubernamental y trabaja por las noches en una residencia de ancianos, tuvo muchos problemas lo corrobora con sus dificultades para encontrar un piso: “todo estaba bien por teléfono, pero cuando le daba el pasaporte para hacer el contrato, me decían que no me lo querían alquilar porque soy rumana”.
Ahora, Verónica vive en una pequeña habitación alquilada y se lleva muy bien con su casera, Pepi, que se ha convertido casi en una madre para ella. Sobre todo en los malos momentos, cuando se daba cuenta de que lo que le habían dicho en Rumanía sobre España no era verdad. No era tan fácil como llegar y hacerse rico en unos días.
Verónica también vino en autobús, un incómodo viaje de dos días y dos noches que miles de rumanos hacen. Rumanía está llena de florecientes negocios que venden billetes de autobús o gestionan el dinero enviado por los emigrantes, ya que el doce por ciento de la población vive fuera. La ciudad de Alexandria, en el sur del país, es muy representativa. Con cincuenta mil habitantes, es conocida como el polo de la pobreza. Más de cinco mil han emigrado a Italia o España y son los que mantienen a flote la economía de la ciudad.
En las afueras, una empresa andaluza, Bogaris, está construyendo un centro comercial, aprovechando el tirón de esas remesas, como hacen muchas otras compañías europeas. Alfonso Otero, el director general para Rumanía, explica que es un país grande, con muchas posibilidades y que la integración en la Unión Europea le ha dado el empujón que le hacía falta, sobre todo para ofrecer seguridad y estabilidad. Y es que hasta el año pasado, éste era el país europeo que más crecía. Multitud de empresas europeas invertían aquí y lo difícil entonces era encontrar mano de obra. Fue la época en que Ciprian Apropei, afincado en España, decidió regresar. Pensó que en su país necesitaban personas con experiencia y pronto encontró trabajo en esta empresa española.
El dinero enviado por los emigrantes en 2008 ascendió a ocho mil millones de euros. Pero, como explica Nicolae Idu, (representante de la CE en Rumanía), “una mano de obra cualificada es más importante. Las remesas llegan este año, quizás no el que viene y la mano de obra cualificada representa una garantía del desarrollo sostenible de la economía.”
Sin embargo, la entrada en la Unión Europea ha tenido también otras consecuencias y la peor, posiblemente, ha sido la fuerte subida de los precios. Nelu Tubose es un trabajador de la construcción que vive en Alexandria. Habla español perfectamente, ya que trabajó en Madrid durante ocho años. La crisis inmobiliaria lo dejó en el paro y lo forzó a volver. Ahora, trabaja en la obra de Bogaris, y se queja de que con el sueldo que gana no puede sacar adelante a su familia. Con trescientos o cuatrocientos euros al mes no se puede llevar un nivel de vida que en cuanto a precios es muy similar al de España o Italia. Su familia, además, no se adapta bien a la nueva situación y su hijo insiste continuamente en que quiere volver a España, que considera su propio país, con sus amigos.
Los altos precios y la dificultad de encontrar trabajo en el último año, con la llegada de la crisis, hacen que la gente siga emigrando.
El mercado de Alexandria, colorido, ruidoso y repleto de enormes cestos de fruta, está lleno de vendedores y de clientes que chapurrean español. Todos tienen un hijo, un hermano, un marido que trabaja en España. En el bar del mercado, una gitana echa la buenaventura a una mujer: su máximo deseo es ir a España a trabajar. María, una de las vendedoras, suele trabajar en los invernaderos de Almería durante el invierno y regresa en verano, para sacar algo de dinero en el mercado. Ella nos cuenta que en la ciudad, en época invernal, sólo hay niños y ancianos.
En España, el pueblo de Gibraleón, en Huelva, es un importante centro agrícola que atrae a muchos rumanos. Nina vive allí y cuida a una anciana y Ani trabaja en un restaurante. Las dos son grandes amigas y se apoyan mutuamente, pero tienen distintos planes de futuro. Ani quiere quedarse en Huelva para siempre. Nina Cosarca, sin embargo, asegura que ha emigrado temporalmente, y su ilusión es volver a su tierra, donde, más temprano que tarde, confía en que la situación mejorará y hará falta de nuevo mano de obra.
Nina trabaja para pagar la carrera de medicina a su hijo, Catalino, que vive en Brasov, en Transilvania, en el centro de Rumanía. Dejó atrás a su familia para garantizarle un futuro. Catalino, que recibe mensualmente el dinero que necesita para alojamiento y material universitario, echa de menos a su madre. Saca muy buenas notas, pero no tiene claro que su futuro pase por ejercer de médico en Rumanía, una profesión mal pagada y que, asegura, depende de regalos y sobornos. Si le dieran una beca, se iría sin dudarlo a otro país europeo.
Lo cierto es que, veinte años después de la caída de la dictadura de Ceauceascu, Rumanía registró en 2008 un crecimiento de casi el ocho por ciento. Pero este crecimiento estaba basado en el consumo, sustentado a su vez en las inversiones extranjeras, las remesas de los emigrantes, y los fondos de la Unión Europea. La crisis ha llegado en 2009, contagiada de Europa Occidental, y de esa misma Europa depende, en parte, su salida de la situación actual. Pero también depende, lógicamente, de las medidas que se adopten en Rumanía. Desde la adhesión, en 2007, la legislación laboral se ha equiparado a los estándares europeos en un ochenta por ciento. Pero, como comenta Niculae Idu, desde la oficina de la CE, a veces, llevarla a la práctica es difícil, ya que abunda la economía sumergida.
En Europa creen que el país crecerá bastante durante diez o quince años y se crearán puestos de trabajo, pero lo que es difícil de pronosticar, según Idu, es si esos puestos serán ocupados por los emigrantes que están ahora en España, Francia o Italia, “o por asiáticos o ciudadanos de la antigua Unión Soviética”.
En las calles de Rumanía, de hecho, ya se pueden ver algunos inmigrantes, aunque son mucho menos numerosos que en otros países europeos. También se ven en Timisoara, al oeste del país, la ciudad de origen de Verónica Oprotoiu, la rumana que vive en Sevilla. Ella tiene muy claro que, de momento, quiere quedarse en Andalucía. Ha mejorado su situación laboral y está relativamente contenta. En Timisoara era profesora en el instituto Grigore Moisil y los profesores ganan poco en este país, -entre doscientos y quinientos euros-, y como nos explica su directora, Sandra Junea, es una de las profesiones que más se abandona para emigrar, sobre todo en las áreas rurales.
George Georgescu lleva veinte años enseñando en este instituto y tiene muchos alumnos que ahora trabajan en Francia, en España o en Alemania. En parte se alegra, pero cree que Rumanía los necesita y que el Gobierno debe hacer algo para que vuelvan en buenas condiciones. Hay alumnos, como Julia, de dieciséis años, que tienen muy claro que quieren quedarse en Rumanía y ayudar a mejorar la situación. Ella quiere ser jueza y cree que su país tiene muchas posibilidades si se trabaja entre todos. Sergio, de la misma edad, sueña con volver a España, donde vivió durante ocho años, ya que le cuesta mucho adaptarse a su país de origen..
Verónica acaba de llegar a Timisoara, para pasar dos semanas con su madre, Elisabeta, y sus hermanos. Elisabeta tiene casi ochenta años y cubre su cabeza con un pañuelo, a la manera tradicional rumana. Tiene la cara marcada por las profundas arrugas que causa trabajar al are libre en el campo, y le encanta ver telenovelas latinoamericanas, como a muchos rumanos, que incluso aprenden así algo de español. Estos días está feliz con su hija, pero normalmente la echa mucho de menos. Sin embargo, comprende que en su país no tiene, de momento, muchas posibilidades de salir adelante. Elisabeta ha vivido la época de Ceaceascu y asegura que entonces se pasaba mal, pero ahora en democracia también pasan muchas necesidades.
El hermano de Verónica, Pantelimon Oprotoiu, trabaja en Timisoara en un almacén y su nuera en una clínica dental. Con dos sueldos tienen lo justo para pagar un pequeño piso, con una sóla habitación que hace de salón y dormitorio. Los dos son pesimistas y creen que su hija, aún un bebé, no tiene demasiado futuro en Rumanía. Les gustaría trabajar unos años fuera, pero querrían volver a su país a pasar la vejez. Aseguran que la entrada en la Unión Europea no les ha beneficiado en nada, sobre todo por la subida de precios. Pero, incluso en la misma familia, hay opiniones enfrentadas. Verónica sí cree que la situación económica y los sueldos están mejorando.
Desde luego, en Rumanía las cosas han cambiado mucho en poco tiempo. Hoy el país está plenamente integrado en la Unión Europea, los fondos están llegando, se construyen carreteras y obras públicas y las empresas y negocios proliferan por todo el país. Pero las diferencias de riqueza entre la población crecen vertiginosamente y muchos ciudadanos no tienen esperanza en el futuro. Muchos aún prefieren vivir fuera, a pesar de que la economía y el empleo en otros países europeos están pasando por un mal momento. Quizás, con la recuperación en Europa vuelva también la bonanza a Rumanía y, con ella, los emigrantes. Y vuelvan para quedarse.
Miércoles, 11 de Noviembre de 2009.
- CALOR DE HOGAR: Su situación no depende de la crisis sino de una serie de avatares que les ha llevado a vivir en difíciles condiciones. La droga, los problemas mentales, la infravivienda…. Son variadas las causas que les han situado en la indigencia. Ahora cuentan con la posibilidad de acudir al Albergue Municipal de Sevilla. Allí no sólo verán cubiertas sus necesidades más elementales en higiene, alimentación y alojamiento, sino que además podrán recibir una atención integral para que puedan salir adelante. Además, se ha iniciado un proyecto nuevo que consiste en que alguna familia pueda mantener su autonomía residiendo en un apartamento, sin tener que compartir siempre el espacio común a los demás. Una solución posible, para casos desesperados.
- ALAKRANA: Habla la madre de Francisco, un marinero de Isla Cristina que forma parte de la tripulación del Alakrana. Ha pasado unes y medio desde que el atunero vasco fuera secuestrado por piratas somalíes. Mes y medio de conjeturas y de litigios diversos que han ido retrasando su resolución. El arresto de dos de los captores y su traslado a España ha supuesto un elemento de discordia en el trato con los secuestradores, puesto que ya no sólo reclamaban dinero, sino también a sus compañeros a cambio de la libertad de los marineros. Pero ello choca con la legalidad, pues primero ha habido que solventar el tema de la minoría de edad de uno de ellos, y ahora el tema en discusión es qué hacer con ellos para, respetando el derecho, conseguir a la vez, poder negociar con los secuestradores con esa moneda de cambio.
- APOSTASÍA: Esta misma semana un obispo español ha recordado que aquellos diputados que voten a favor de la nueva ley del aborto quedarán exluídos de la Iglesia Católica. Sobre ellos recaerá lo que se conoce como excomunión. En este caso, ser apartado de esta confesión es un hecho que se producirá de forma automática, pero ¿qué ocurre cuando es al revés? ¿Y si uno quiere renunciar a pertenecer a una Iglesia? Eso es la apostasía, el rechazo voluntario y formal a ser considerado miembro de la Iglesia, a la que se accedió a través del bautismo. Pero, igual que la excomunión la anunció el obispo como una consecuencia directa, convertirse en apóstata resulta algo más complicado.
Jueves, 5 de Noviembre de 2009.
- LA CASA DE BERNARDA ALBA: Unas actrices muy especiales, para una obra de teatro emblemática de Federico García Lorca. La Casa de Bernarda Alba, volverá a los escenarios el próximo domingo, pero 8 de sus protagonistas no han interpretado nunca un papel, ni habían ido antes a ninguna representación, y ni siquiera saben leer. Son vecinas de El Vacie, el asentamiento urbano de más de 70 años de antigüedad enclavado en Sevilla. Son parte de esa mayoría de etnia gitana que componen los aproximadamente 1000 vecinos del lugar. Ser analfabetas no les ha supuesto un obstáculo y durante más de dos meses han ensayado de lunes a viernes cuatro horas diarias para formar parte de esta iniciativa llevada a cabo por el Ayuntamiento de Sevilla y la compañía de teatro TNT, que ellas han calificado como experiencia única. Con toda seguridad, el propio autor, hubiera deseado contar con un reparto así.
- LA CRISIS DEL DIVORCIO: La crisis económica ha afectado de forma notable a nuestra economía, y curiosamente, uno de los indicadores que lo ha demostrado ha sido el de la reducción en el número de divorcios. El año pasado se produjeron concretamente un 12,5 % menos, y las separaciones bajaron un 24,4 %.La falta de trabajo, o la merma en los ingresos, o la imposibilidad de pagar una pensión compensatoria, o no poder comprar otra vivienda, o pagar un alquiler, o las dificultades para vender el hogar común, ha hecho que muchas parejas hayan dilatado su ruptura, manteniendo una situación de convivencia temporal, en espera de que una mejoría económica les permita romper su matrimonio.
- ADIÓS A AYALA: El gran maestro de escritores, Francisco Ayala, falleció el pasado martes a los 103 años de edad. Nacido en Granada siempre evocó su tierra como lugar donde vivió esos años de infancia que tan queridos les fueron y donde despertó su alma de poeta y escritor. Trasladado luego a Madrid, tras estudiar Derecho, le tocó ser testigo de la Generación del 27 y de los años aciagos de la Guerra Civil. Vivió el exilio, en Argentina y Estados Unidos donde se dedicó a la enseñanza. Ganador de los premios más importantes de las letras españolas, deja una obra notable tanto en narrativa como ensayo, donde destaca su manejo del lenguaje, su ironía, su lucidez, su preocupación moral. Nos deja títulos como El Jardín de las Delicias o La Cabeza de Cordero.
Jueves, 29 de Octubre de 2009.
- MÁS QUE TRILLIZOS: Alejandro, Jaime y Álvaro tienen 14 años y son trillizos. Pero no es lo único que tienen en común. Los tres padecen autismo, lo que les puede convertir en un caso único en el mundo. Tienen personalidades y gustos diferentes: les gusta internet, el cine, dibujar, jugar con videojuegos…Sus padres han luchado denodadamente desde el principio por sacarlos adelante, y de hecho, dos de ellos van al instituto -a un aula especial – para conseguir mayor integración; pero Álvaro, de pequeño se vio afectado por una lesión cerebral, por lo que acude a un centro especializado sobre autismo. Son felices, no conocen la mentira; pero, la gran preocupación de sus padres es qué será de ellos cuando falten.
- CONVENTO Y CEMENTERIO: Casi todos se dedicaron a trabajos anteriores, como camionero o cartero, pero algo en su interior les forzó a cambiar su vida y decidieron ingresar en un convento. El suyo tiene la peculiaridad de que se encuentra dentro de un cementerio, y en su “ora et labora”, la parte del trabajo la dedican a cuidar de esas instalaciones: cipreses, flores, lápidas… con una satisfacción que no es material. Para ellos allí todo empieza, y no acaba; pues son testigos continuos del dolor de la muerte. Lo ven con naturalidad, pues la vida para ellos también presenta su parte rutinaria y la convivencia, los mismos problemas que puede tener para cualquier otro grupo.
- DE SEGUNDA MANO: La crisis económica ha obligado a muchos ciudadanos a apretarse el cinturón y reducir gastos. Para poder hacerlo, algunos han encontrado la oportunidad en eslas tiendas que nos ofrecen productos todavía en buen uso, pero que son de segunda mano. Las hay que forman parte de cadenas, y otras que son más particulares; pero en cualquiera de ellas podemos comprar cosas que nuevas en los comercios nos costarían mucho más.
Miércoles, 21 de Octubre de 2009.
- CORRUPCIÓN EN EL EJIDO: Por orden de la fiscalía anticorrupción, la policía detuvo el pasado martes a 20 personas implicadas en un caso de posible malversación de fondos públicos. El alcalde, el interventor y diversos testaferros podrían haber constituido una trama corrupta que se aprovechaba del Ayuntamiento de El Ejido que habría malversado hasta 150 millones de € durante los últimos seis años, a través de empresas ficticias y compañías tapadera distribuidas en Madrid, Sevilla y Almería. Las empresas blanquearon los fondos municipales a través de la Empresa Mixta de Servicios Municipales SA (ElSur), participada en un 30% por el Consistorio almeriense. La actuación era sencilla: se firmaban contratos con empresas dirigidas por empresarios cómplices, y se inflaban de manera desorbitada para dejar grandes beneficios.El alcalde de El Ejido, Juan Enciso, lleva en el cargo desde 1991, y es uno de los fundadores del Partido de Almería (PAL), tras abandonar el Partido Popular en 2005.
- EL VECINO MÁS ATENTO: Podría ser un bloque más de pisos en Chiclana, (Cádiz), si no fuera por la razón de su vecindad. Jóvenes y mayores conviven en él, con la condición de que se ayuden. Acceden a apartamentos por los que pagan un precio casi simbólico. Un servicio social que favorece a los dos colectivos. Los mayores mantienen su independencia sin tener que ingresar en una residencia, y a cambio los más jóvenes encuentran una vivienda asequible con la obligación de ser atentos. Es una iniciativa que el ayuntamiento puso en marcha hace 5 años. Algunos de los requisitos que piden para poder acceder son el nivel de renta, la situación laboral, no poseer una propiedad inmobiliaria, ser menor de 30 años y tener un perfil adecuado para poder tratar con personas de edad. Gestos como cambiar una bombilla, o mover un mueble, o traer productos del mercado, que parecen insignificantes para los unos, facilita la vida a los otros. Pero sobre todo, lo mejor, es saber, que tienen al lado una persona que se preocupa por ellos.
- EL UNIVERSO DESDE ALMERIA: Esta semana hemos conocido el descubrimiento de otros 32 exoplanetas, o nuevos planetas que viven es sistemas distintos al solar. Es un hallazgo más en este 2009, declarado el Año Internacional de la Astronomía, y cuando se están celebrando los últimos actos conmemorativos del mismo. Precisamente, en esa materia España es un país de primer orden en el concierto europeo, pues cuenta con varios centros de investigación de gran importancia. Uno de ellos se encuentra en Calar Alto, en la almeriense Sierra de los Filabres. Es un observatorio astronómico que cuenta con tres telescopios y que está, operado conjuntamente por el Instituto alemán Max-Plank, y el Instituto de Astrofísica de Andalucía, con sede en Granada. Allí acuden científicos españoles, y de toda Europa para seguir indagando en los misterios del universo. Los Reporteros desentraña cómo funciona un lugar así.