Por . Lunes, 5 de Julio de 2010.

Sevilla-Almería

- Mira, mira, unos conejos que corren.

Me da tiempo a ver unos conejos que corren hacia sus madrigueras, un poco asustados por el paso del tren. Mi hija Elisa parece recuperar la alegría. Por la ventanilla del vagón pasa el campo, con una plenitud veraniega de luces tranquilas, árboles de un verde alegre junto a los arroyos y los ríos, y casas con huertos, patios y ropa tendida. El último conejo desaparece entre dos rocas.

Da tiempo de observarlo todo con tranquilidad. El tren va muy despacio, se deja resbalar sobre el paisaje con una melancolía decimonónica. Convencí a Elisa para que me acompañara a Almería. No le gustó dejar tan pronto a sus amigos de Rota. Estamos en la Bahía de Cádiz desde finales de junio. Así que empleé todas mis tretas del adulto para conseguir que se ilusionara con el viaje.

Almudena nos llevó en coche hasta Sevilla. Después de algo más de una hora de camino, con el tiempo raspando por culpa de una mala conspiración de gasolineras y semáforos, conseguimos llegar a la Estación de Santa Justa y subirnos en el tren, que salió a las 11,50 de la mañana. La ilusión del viaje se evaporó de los ojos de Elisa cuando comprobó en el billete la hora prevista de llegada: 17, 30.

- ¡Cinco horas y cuarenta minutos!

- Es que Andalucía es muy grande.

- Pero en ese tiempo el AVE va y vuelve de Madrid a Sevilla dos veces, y te sobra más de media hora.

- El viaje es muy bonito…

- ¡Una tortura!

Es verdad que el tren rueda muy despacio de estación en estación como un borracho de mostrador en mostrador. Pasada Antequera, entra en la provincia de Granada como si se sumergiese en un tiempo de posguerra, un caminar sudado y ajetreado en el que se confunden la lentitud y el óxido. Intento explicarle a Elisa que la comunicación podría ser mucho mejor, que las infraestructura de Granada son un desastre, pero que también podemos sacarle partido a la situación. Si mira por la ventanilla, verá muchas cosas, podrá observarlas con cuidado, sin la prisa de la alta velocidad, sin la lejanía de los televisores.

Elisa lee, de vez en cuando cierra el libro y mira al campo. Pasamos junto a una casa de ferroviario, con un huerto rebosante de pimientos y tomates. Tenemos la sensación de que podríamos bajar, llenar un cesto y volver al vagón sin que la máquina se alejara mucho. Se nota la humedad de las alamedas, casi se oye el agua de un manantial que se despeña entre unas rocas, podemos sostener la mirada de los perros que vagabundean por un camino forestal, y observamos los detalles del vuelo de un gavilán, que se queda suspendido en lo alto como el tren en un olivar. La lentitud hace que se noten las cuestas, el rumor de las horas, la penumbra de los establos, los reflejos del agua en los estanques, la disciplina torpona de las ovejas.

Cuando nos acercamos a Guadix, casi con cuatro horas ya de viaje, Elisa ve los conejos saltar de la hierba de riachuelo y correr a su madriguera. Es el punto que pone alegría y le da sentido a lo que estamos viendo.

- ¡Qué bonito!, me dice, olvidándose de sus protestas anteriores, de sus quejas por mi idea peregrina de ir en tren a Almería, en vez de utilizar el coche y las autopistas.

- Sí, es muy hermoso, Elisa. ¿No tienes la sensación de que nos hemos colado en el interior de una escena familiar? Ahí están las cosas, y no son unas imágenes de televisión, o las ilustraciones de un libro.

- Habrá zorros que se coman a las gallinas.

- Claro, en cuanto tenga un descuido el cortijero. El progreso es necesario. Yo sigo pidiendo que mejoren las infraestructuras de Granada, por supuesto. Pero estaría bien que supiésemos progresar sin olvidarnos de las cosas del campo, de la realidad, de la experiencia de carne y hueso. No conviene que nuestra inteligencia o nuestros sentimientos se conviertan en un videojuego. ¡Bastante abstracto es ya nuestro dinero!

- Mira, un cerdo inmenso.

- Pues queda todavía mucho para San Martín.




Suscríbete

Trackbacks

Para notificar de una mención en tu blog a esta entrada, habilita la notificación automática (Opciones > Discusión en WordPress) o especifica esta url de trackback: http://blogs.canalsur.es/firmas/2010/07/05/sevilla-almeria/Trackback/