Por . Domingo, 13 de Diciembre de 2009.

Pasado y futuro

El año 2009 ha sido protagonizado por la crisis. Todos nos hemos hecho un poco economistas, hemos aprendido a pensar el dinero, a utilizar de un modo natural su vocabulario, a meditar sobre la ingeniería financiera y la vida interior de los bancos. Hemos aprendido, por ejemplo, que una hipoteca no es sólo el dinero que le debemos al banco, sino una mercancía que se compra y se vende y con la que se puede especular. Hay una realidad virtual económica que no depende de la existencia material de nuestras casas, hechas con ladrillos y cementos, sino de la especulación en la telaraña abstracta del dinero.

Hemos aprendido que el origen profundo de la crisis tiene que ver con una revolución tecnológica empleada de forma perniciosa. Más que para dignificar la vida de los seres humanos, los códigos de las nuevas tecnologías han servido para que la economía productiva sea desplazada por la economía especulativa. En vez de plantar tomates o crear riqueza, los poderes económicos se han dedicado a acumular la riqueza ya existente en unas pocas manos. Nunca ha habido tantos millones de hambrientos en el mundo.

Hemos aprendido que el desastre ecológico no es asunto de profetas iluminados por la locura, ni de ansiosos partidarios del catastrofismo. La comunidad científica, por encima de los sueldos ofrecidos por las grandes multinacionales, ha tenido que admitir lo que todo el mundo veía: la capa de ozono está muy herida, el planeta se calienta, existe una peligrosa dinámica de deshielos, el mar sube y el desierto avanza.

Hemos aprendido que, además de la crisis mundial, el sistema productivo español es particularmente precario, porque no se utilizaron los buenos años para consolidar el tejido económico y nos abandonamos de forma muy imprudente a la llamada burbuja inmobiliaria.

Hemos aprendido por fin que la crisis económica es sobre todo una crisis política, porque ninguna de las tendencias que nos han conducido al hundimiento financiero, el capitalismo especulativo, el desastre ecológico y la burbuja inmobiliaria hubiesen sido posibles sin la complicidad de unas medidas políticas concretas. O por decirlo de otra manera: una política muy desacreditada ha renunciado a consolidar el Estado y a cuidar el bien público, poniéndose al servicio de los poderes financieros. La fe neoliberal ha impuesto una idea de futuro que conduce a la desigualdad, el hambre y la ruina planetaria.

Situados en este panorama y con los pies en la tierra, pensar en el futuro significa no olvidar las lecciones del presente. Si el año 2010 va a contemplar la esperada salida de la crisis, es inevitable plantearse qué tipo de salida queremos. Tengamos cuidado a la hora de apostar por algunos atajos que confundan la salida de la crisis con el agravamiento o la santificación encubierta de los mismos problemas.

Muchos de los causantes de la crisis del 2008 y el 2009 exigen que se utilicen sus viejas recetas para buscar una salida en el 2010. Si no tuviesen a su servicio una aguda extensión de la fe neoliberal y una fuerte complicidad mediática e institucional, estaríamos asistiendo a un patético espectáculo de pérdida de vergüenza.

Más vale tener cuidado con el camino que escogemos para salir de la crisis. La prudencia no está en repetir las cosas y sanear transitoriamente los problemas. Hay que cambiar el sistema productivo, repensar el mundo financiero, hacer una política fiscal más justa, cuestionar una idea de progreso incompatible con el respeto ecológico, dignificar el ejercicio de la política y consolidar un Estado capaz de cuidar a sus ciudadanos. Debajo de las estadísticas hay gente que sufre.

No se trata de buenos deseos de ingenuidad navideña para el 2010. Son necesidades a la altura de una realidad menos abstracta que el dinero y mucho más dura que las piedras: millones de parados, millones de hambrientos, millones de seres humanos sometidos a los flujos migratorios y una soledad desesperada para cada conciencia particular.




Suscríbete

Trackbacks

Para notificar de una mención en tu blog a esta entrada, habilita la notificación automática (Opciones > Discusión en WordPress) o especifica esta url de trackback: http://blogs.canalsur.es/firmas/2009/12/13/pasado-y-futuro/Trackback/