“Llámame don Vito”
Como era de esperar el saco Gürtel reventó de codicia por sus costurones y los que negaron sospechas y evidencias de corruptelas, desviando el ventilador hacia jueces, policías e instituciones del Estado, tendrán que rectifica y tomar medidas con urgencia no sea que, también, se los lleve a ellos el vendaval del que parece ser el mayor escándalo económico político de la historia de España. Seguir leyendo »



