Cosas de Berlusconi
Dos meses después de su primera elección como jefe del gobierno italiano Berlusconi dio una rueda de prensa, en Bruselas, con comentarios tan inoportunos como estridentes, que sorprendieron a los corresponsales extranjeros en las instituciones comunitarias. A excepción de los italianos, que ya le conocían de traspiés parecidos en su país, sabían de su locuacidad y le resumían con “son cosas de Il Cavaliere.”
Alguno comentó que “el gran Silvio”, como también le llaman, había estado prudente para su habitual tendencia a la verborrea y a gastar bromas de mal gusto y que, cuando fuera cogiendo confianza en el patio europeo, sacudiría a políticos que no están en su órbita, reprendería a periodistas que le hicieran preguntas indiscretas y hablaría de si mismo como del gran personaje al que está orgulloso de haberse conocido. Seguir leyendo »



