Sanidad Made in USA
No se le ocurra constiparse en Estados Unidos y acudir a un hospital o a la consulta de un médico. Tampoco, marearse, sufrir un dolor de cabeza, caerse en la calle o meterse en una pelea de la que podría resultar herido; aunque solo sea levemente herido. No lo haga so pena de que le pasen una factura fabulosa, si no dispone de un seguro médico que le habrá costado un riñón.
Lo que acaba de sucederle a mi nieta me ha reconfirmado algo de lo que ya estaba convencido, aunque, como no lo había sufrido en mis carnes familiares, no creía que fuera tan vergonzante: la desgracia de sufrir cualquier dolencia en la poderosa USA y caer en manos de los descendientes de Hipócrates y Galeno de aquél país. Seguir leyendo »



