EMILIO LLEDÓ – Ser quien eres
El filósofo Emilio Lledó, autor de “Ser quien eres; Ensayos para una educación democrática”, es el invitado al programa EL PÚBLICO LEE, que presenta Jesús Vigorra y que se emite el domingo 6 de diciembre en CANAL SUR 2 a partir de las 19:30 horas.
Recopilación de textos sobre educación de Emilio Lledó. La obra se organiza en tres grandes partes: la esencia (“Aprender a ser”), la construcción de la identidad (“Humanismo y humanidades”) y la concreción de la educación en el tiempo y en el espacio (“El espacio real de la educación”). Los artículos que configuran cada uno de los capítulos son inéditos en algunos casos, y ya publicados (1978-2008) y recuperados para estas páginas en otros, de tal manera que construyen todos ellos una suerte de biografía pedagógica del pensamiento de Emilio Lledó, sustentado por su rigor en el conocimiento y en una dilatada práctica en distintos niveles educativos tanto en España como en el extranjero.
Emilio Lledó cuenta de sí mismo: “Nací en Sevilla el 5 de noviembre de 1927. Mi padre, militar, fue destinado a La Coruna y, posteriormente al Regimiento de Artillería de Vicálvaro, en las proximidades de Madrid, donde nos instalamos
cuando yo tenía seis años de edad. Aquí en Vicálvaro comencé a ir al colegio, y es aquí donde tuve una de las más hermosas experiencias intelectuales, si es que a esa edad puedo ya hablar así. Durante la guerra civil, el colegio instalado en un amplio y alegre caserón del pueblo, con un jardín misterioso, con rincones secretos, invernadero y estanque, constituía nuestra delicia, en las horas de recreo. Para mí, sin embargo, el máximo atractivo de aquella época inolvidable no tenía que ver con el jardín, ni con mis amigos. Se llamaba don Francisco. Era el maestro de nuestra clase. No vivía en el pueblo. Cada día, en el autobús de línea, venía de Madrid y la mayoría de la clase lo esperaba en la parada y ya en su compañía, emprendíamos el camino de la escuela. A pesar de mis pocos años, nunca he olvidado aquella clase luminosa, cuyas ventanas recogían el verde de los árboles del jardín, ni aquel maestro joven que convertía aquellas horas en un juego maravilloso de curiosidad, de enseñanza, de alegría. Aún recuerdo sus famosas “sugerencias de la lectura”. Don Francisco nos leía pasajes del periódico, del Quijote, de algún libro histórico, y nos pedía, a nosotros que en su mayoría no habíamos cumplido los diez años, que escribiésemos libremente lo que esa lección despertaba, evocaba, aludía. He tenido posteriormente buenos maestros, sobre todo en mis años de estudiante en Heidelberg, pero no recuerdo nadie que llegase a despertar en mí, de una forma tan intensa, el convencimiento de que la educación en la clave de la vida humana, y que el aprendizaje y el conocimiento se puede convertir en una apasionante aventura. Entonces no podía ver la transcendencia que un hombre como nuestro don Francisco tenía para la madurez y la “humanización” de aquellos niños que se estaban desarrollando entre el estrépito de los bombardeos. Con el tiempo he comprendido después, en el odio que esos maestros de la República despertaron y en los estúpidos sistemas pedagógicos y en los estúpidos sistemas pedagógicos que, en manos de una larga serie de incompetentes, proliferaron y proliferan en nuestro país, la importancia de no abandonar la educación a esos ideólogos anquilosados que en buena parte la administran”.
El actor José Sacristán responde a nuestras preguntas sobre gustos y pasiones literarias. Un reportaje sobre la lectura en el aula y la sección Yo leo, en la que dos seguidores del programa cuentan lo que opinan sobre lo que han leído últimamente, completan este programa.
